Investigan el incendio de un vehículo utilitario usado para traslados especiales en el sur tucumano

El incendio reavivó las reservas respecto del estado de los vehículos que prestan el servicio de traslados especiales.
Un nuevo episodio pone en discusión las condiciones en las que circulan vehículos destinados a servicios sensibles. Este lunes, una utilitaria utilizada para el traslado de personas con discapacidad se incendió en plena Ruta Provincial 330, a la altura del kilómetro 8, en la zona de Cortaderal, al oeste de Alto Verde, en el departamento Chicligasta.
Según la información reunida hasta el momento, el vehículo era conducido únicamente por el chofer cuando comenzó el siniestro.
El fuego se habría iniciado mientras la unidad estaba en circulación, lo que obligó al conductor a reaccionar de inmediato. Al advertir las llamas, logró salir rápidamente del rodado, evitando quedar atrapado en una situación que podría haber tenido consecuencias aún más graves.
El incendio avanzó con rapidez y terminó consumiendo gran parte de la utilitaria, dejando prácticamente inutilizable un vehículo que estaba destinado a una tarea especialmente delicada: el traslado de personas con discapacidad.
Por estas horas, las autoridades intentan determinar qué originó el foco ígneo.
Sin embargo, más allá de la causa puntual —que deberá ser establecida mediante pericias—, el hecho vuelve a encender una alarma sobre los controles, el mantenimiento y las condiciones de seguridad en las que operan este tipo de unidades.
El dato no es menor: se trata de un servicio que implica el traslado de personas en situación de vulnerabilidad, lo que eleva el estándar de responsabilidad sobre el estado de los vehículos.
En este caso, la circunstancia de que el conductor viajara solo evitó que el episodio se transformara en una tragedia mayor.
Mientras avanza la investigación para esclarecer el origen del incendio, el hecho deja al descubierto una inquietud que trasciende lo ocurrido en la Ruta 330: cuán preparados están estos servicios para garantizar la seguridad de quienes dependen de ellos diariamente.
