Imputan a los narcos que usaron un cargamento de limones para ocultar una carga de 52 kilos de cocaína

Una organización dedicada al tráfico de estupefacientes que utilizaba cargamentos de alimentos para ocultar la droga quedó al descubierto tras una investigación encabezada por la Fiscalía Federal de Salta. En el marco de la causa, seis personas fueron imputadas y permanecerán bajo prisión preventiva durante seis meses, mientras continúa la búsqueda del presunto líder, que permanece prófugo.
La pesquisa fue impulsada por el fiscal federal Ricardo Toranzo, quien detectó indicios de una estructura criminal que trasladaba sustancias ilegales desde el norte del país hacia Tucumán y, en algunos casos, hacia Mendoza. Uno de los elementos clave fue el seguimiento de conversaciones telefónicas que evidenciaban maniobras vinculadas al narcotráfico, incluyendo la logística para trasladar droga y la captación de transportistas.
El avance más significativo se produjo a fines de marzo, cuando fuerzas federales montaron un operativo conjunto en la localidad tucumana de Trancas. Allí interceptaron un camión que trasladaba cargamento de limones y hallaron droga oculta entre las bolsas de fruta. En total, se incautaron 144 paquetes: 52 kilos de cocaína distribuidos en 50 bultos y otros 100 kilos de marihuana en el resto de la carga.
De acuerdo con la reconstrucción fiscal, la operatoria se había activado el 28 de marzo, cuando los implicados coordinaron el envío. Uno de ellos habría sido el encargado de acondicionar la droga dentro de las bolsas, mientras que al menos tres integrantes cumplían funciones de “punteros”, es decir, alertaban sobre posibles controles en la ruta.
Tras el procedimiento, fueron detenidos el chofer del camión y su acompañante. Posteriormente, mediante allanamientos realizados en distintos puntos de la provincia de Jujuy, las fuerzas de seguridad lograron capturar a otros cuatro sospechosos, completando así el grupo de seis imputados.
Uno de los aspectos que más llamó la atención de los investigadores fue la presunta utilización de un comedor comunitario como fachada para las actividades ilícitas. Según la acusación, el principal implicado —aún no localizado— operaba desde ese espacio, lo que le permitía encubrir el funcionamiento de la organización.
El 1 de abril, el fiscal Toranzo formalizó la imputación contra los seis detenidos como coautores del delito de transporte de estupefacientes agravado por la participación de múltiples personas. En la audiencia correspondiente, solicitó la aplicación de prisión preventiva por el término de seis meses.
La jueza federal de Garantías N°2, Mariela Giménez, hizo lugar al planteo y dispuso la medida de coerción. Tres de los acusados cumplirán la detención en una unidad penitenciaria, mientras que los otros tres permanecerán bajo arresto domiciliario.
La causa continúa en etapa de investigación, con el objetivo de profundizar el análisis de la estructura delictiva y dar con el principal sospechoso, señalado como el organizador de la maniobra.
