Hungría: un aluvión de votos echa a Viktor Orbán, gran aliado de Javier Milei, luego de 16 años en el poder

Magyar aplastó a Orbán en las urnas
La derrota de Viktor Orbán en las elecciones legislativas marcó el fin de un ciclo de 16 años en el poder y tiene impacto no solo en Europa, sino también en el escenario político internacional donde el húngaro se había consolidado como uno de los principales aliados de Javier Milei.
El opositor Péter Magyar se impuso con una diferencia contundente y logró una supermayoría parlamentaria. Con el 77% de los votos escrutados, su espacio obtuvo 138 bancas, frente a las 54 de Fidesz, el partido oficialista.
El resultado confirma el vuelco que anticipaban las encuestas y consolida un cambio político profundo en Hungría. La jornada estuvo marcada por una participación del 77,8%, la más alta desde la caída del comunismo, lo que reflejó una fuerte movilización del electorado.
Orbán gobernaba desde 2010 y había consolidado un esquema político con amplio control institucional, definido por analistas como una “democracia iliberal”. Desde 2016 contaba con supermayoría en el Parlamento, lo que le permitió impulsar reformas estructurales y sostener su liderazgo sin grandes contrapesos.
Sin embargo, en los últimos años se profundizó el desgaste por denuncias de corrupción, tensiones con la Unión Europea y dificultades económicas, lo que debilitó su base de apoyo y abrió el escenario para la irrupción de Magyar.
El nuevo líder opositor proviene del propio oficialismo y se posicionó como principal alternativa tras un escándalo político que derivó en renuncias de alto nivel. Su campaña estuvo centrada en la transparencia y la reforma del Estado, capitalizando el descontento social.
En materia internacional, Magyar anticipó un giro: buscará recomponer la relación con la Unión Europea y la OTAN y destrabar fondos retenidos por Bruselas por cuestionamientos al Estado de Derecho durante la gestión de Orbán.
La caída del primer ministro húngaro también tiene lectura global. Orbán era considerado uno de los referentes del ala conservadora europea y un aliado estratégico de Milei, con quien compartía críticas a organismos multilaterales, una agenda económica liberal y una fuerte confrontación con sectores del progresismo.
Su salida del poder implica un golpe para ese eje político internacional, ya que Hungría funcionaba como uno de los principales puntos de apoyo de ese espacio dentro de Europa.
Tras conocerse los resultados, Orbán reconoció la derrota: “Para nosotros el resultado es doloroso, pero han dejado claro que no nos otorgan la responsabilidad de gobernar”.
En paralelo, líderes europeos celebraron el resultado. El presidente francés, Emmanuel Macron, felicitó a Magyar y destacó el regreso de Hungría a una agenda alineada con la Unión Europea.
Con este resultado, Hungría abre una nueva etapa política con un gobierno que tendrá control pleno del Parlamento, mientras que en el plano internacional se debilita uno de los aliados más importantes de Milei en Europa.
