Hay preocupación por la caída de los aprendizajes escolares, pero el Gobierno plantea un trabajo sobre cuatro ejes para revertirla
El director de Educación de Nivel Secundario reconoció la gravedad que representa la caída de los aprendizajes durante su visita a Tucumán. «Todavía hay desafíos pendientes», afirmó a este medio.

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La educación argentina fue uno de los focos principales del debate público y mediático durante las últimas semanas. Mientras que las pruebas PISA 2025 revelaron que el país empeoró sus aprendizajes escolares en los últimos años, un reciente informe de Argentinos por la Educación señaló que los resultados educativos nacionales están entre los peores de la región.
El escenario también despierta preocupación en el Gobierno nacional. Así lo expresó Manuel María Bianchi, director de Educación de Nivel Secundario de la Nación, en diálogo con Tendencia de Noticias. «Si bien se generó un avance respecto a la cobertura de la matrícula que llegó casi al 100%, todavía hay desafíos pendientes, especialmente respecto a los aprendizajes», admitió.
El funcionario visitó Tucumán para participar del Congreso “La Transformación de la Escuela Secundaria en Tucumán”, que se realizará durante este martes y miércoles. Al inicio del evento, ante la consulta de este medio, Bianchi aseguró que el Gobierno nacional interpreta los resultados negativos “con mucha preocupación” y que “no gustan”. Aun así, aclaró que la Secretaría de Educación trabaja para fortalecer los dos saberes prioritarios: matemática y lengua.
Dentro del plan oficial, el rol de los recursos humanos educativos es fundamental. “Buscamos brindar a los directivos herramientas e instrumentos para ir mejorando y perfeccionando la educación a través de unos planes institucionales de mejora en sus escuelas, con procesos de innovación y transformación”, explicó Bianchi. En ese sentido, mencionó cuatro ejes prioritarios sobre los que trabajan actualmente: régimen académico, diseños curriculares, acompañamiento de las trayectorias y desarrollo profesional de los docentes.
Si bien el director remarcó que el objetivo de la gestión es “acelerar los niveles de aprendizaje”, también destacó otro punto. “Nosotros ponemos el ojo en lo que son las trayectorias de los estudiantes. Hay muchas que son discontinuas o que no logran terminar en tiempo y forma”, agregó.
En el marco del Congreso provincial, que busca articular a familias, estudiantes y docentes, Bianchi identificó un factor social que agrava el cuadro: el quiebre del vínculo entre las instituciones y los hogares. «Entiendo que hay que reconstruir esa alianza entre la escuela y la familia, particularmente en la escuela secundaria, porque se necesitan mutuamente», sostuvo.
El funcionario nacional reconoció que, en el último tiempo, esa relación sufrió un deterioro. En este sentido, remarcó que los congresos y encuentros educativos sirven para escuchar a todos los actores del sistema y tender puentes. «Uno de los problemas que vemos en la escuela secundaria es esa falta de confianza entre escuela y familia. Creo que ambas pueden hacer sus aportes para ir reconstruyendo ese vínculo», concluyó.

Los datos desalentadores de la educación secundaria argentina
La señal de alarma más contundente para el sistema educativo argentino fueron los resultados obtenidos en las pruebas PISA 2025, un examen internacional que evalúa a estudiantes de todo el mundo. Allí, Argentina evidenció un retroceso en las áreas evaluadas frente a los resultados de 2022. Si bien se registró una caída en la gran mayoría de los países participantes, el nivel argentino se ubicó por debajo del promedio de la OCDE y en el 8° lugar entre los 13 países latinoamericanos incluidos.
Además, Argentinos por la Educación elaboró un nuevo informe la semana pasada que señala que el país posee una alta tasa de escolarización, pero con bajos resultados. Según el documento, apenas 19 de cada 100 jóvenes de 15 años llegan a la mitad de la secundaria en «tiempo y forma». Esto implica que no repitieron, no abandonaron y lograron superar los saberes mínimos en Lectura y Matemática.

A nivel regional, los datos de la organización ubican a Argentina en el séptimo lugar. Así, posee resultados más bajos que Uruguay (35%), Chile (34%), Brasil (25%) y Perú (23%), entre otros países. En suma, el ranking evidencia una paradoja del sistema argentino: que la permanencia en las aulas no garantiza por sí sola la asimilación de conocimientos.
