“Han deshonrado a la institución policial”: dictan sentencia contra dos policías por vejaciones
«Lo hicieron con el uniforme puesto y dentro de una base policial”, reclamó la fiscalía, que pidió dos años de prisión efectiva contra un comisario y un motorista por el hecho, ocurrido en 2022

“Piñas y patadas con borceguíes contra hombres esposados”, fueron las palabras elegidas por la auxiliar fiscal Brenda Deroy para definir lo ocurrido el 15 de agosto de 2022 en la sede de Distritos Urbanos de la Policía de Tucumán. En un cuarto de esa dependencia, dos uniformados atacaron a dos presos recién detenidos.
El juicio contra el comisario Julio Ernesto Campero y el motorista Facundo Manuel Ruiz llegará a su fin este viernes por la mañana, cuando el juez Bernardo L’Erario Babot dicte la sentencia de los policías acusados de vejaciones contra dos hermanos de 18 y 24 años en la dependencia ubicada en Maipú entre Santiago y San Juan.
Deroy, en representación de la Unidad Fiscal de Delitos Complejos, que dirige Mariana Rivadeneira, pidió para ellos dos años de prisión efectiva. En su alegato de cierre, argumentó que “una condena en suspenso (condicional) le diría a cualquier policía que pegarle a un esposado no tiene una consecuencia real”.
De acuerdo a la acusación, los hermanos fueron aprehendidos cerca del Club Alemán, en la intersección de calles Suipacha y Santiago por atentado y resistencia a la autoridad. Fueron trasladados a Distritos Urbanos a las 6 de la mañana y, mientras se encontraban privados de libertad y esposados, fueron agredidos físicamente por los imputados.
En respuesta al argumento de la defensa, Deroy cuestionó la posibilidad de que hayan llegado ya lesionados a la dependencia policial. “Si las víctimas ya estaban golpeadas cuando entraron a la base, ¿Por qué nadie lo anotó? ¿Por qué nadie llamó una ambulancia para ellos? ¿Y por qué un oficial de policía tuvo que entrar a ese cuarto a sacar a sus propios compañeros? Sin que pudieran defenderse, les ajustaron cuentas y les provocaron las lesiones que nadie vio cuando entraron y que todos vieron cuando salieron”, reclamó.
“Estamos en un juicio contra dos hombres que han deshonrado a la institución policial. Hoy le toca a la Justicia decir basta de creer que lo que pasa en el fondo de una base no sale nunca de ahí. Basta de creer que un acta que calla alcanza para borrar una cabeza abierta y un diente partido”, indicó.
“Uno de ellos tenía una herida contusa de tres centímetros en la cabeza, un hematoma en la oreja, una herida en el labio, una pieza dental fracturada ya restaurada y hematomas en el brazo, la ingle y la pierna. El doctor nos dijo tres cosas: que esa herida en la cabeza sangra mucho y que, en el momento de producirse no pasa desapercibida. Que lesiones tan repartidas en el cuerpo difícilmente se producen en una sola caída. Las lesiones a los dos hermanos fueron casi simultáneas, en un tiempo muy corto”, agregó la auxiliar de Fiscal.
“Una cabeza abierta, un diente partido y dos jóvenes, uno de 18 años, que salieron de una base policial con miedo a la policía. Y los autores eran quienes tenían el deber de cuidarlos. Lo hicieron con el uniforme puesto y dentro de una base policial”, reclamó. La sentencia se conocerá durante la mañana del viernes.
