Halloween terminó en violencia en Europa: saqueos y cientos de detenidos en varias ciudades
Una persona disfrazada de Batman, frente a un contenedor incendiado en el centro de Frankfurt.
Las protestas convocadas en varias ciudades europeas derivaron en enfrentamientos, incendios y daños a comercios. En Frankfurt, manifestantes rompieron vidrieras y la Policía informó detenciones; en París, un agente fue alcanzado por las llamas de una bomba molotov y se abrió una investigación por tentativa de homicidio.
Una noche de movilizaciones por el costo de vida, el acceso a la vivienda y el financiamiento educativo terminó con episodios de violencia en Alemania, Francia y Portugal. También hubo incidentes durante una protesta contra el Gobierno en Tirana, Albania. Las convocatorias de jóvenes en ciudades alemanas habían comenzado de forma pacífica, pero en distintos puntos se registraron daños, ataques a efectivos y detenciones.
Frankfurt: saqueos, vidrieras rotas y un operativo policial
En Frankfurt, las autoridades cerraron parte de la zona comercial después de los disturbios. Según la Policía, grupos de manifestantes arrojaron piedras, botellas y fuegos artificiales contra los equipos de emergencia. Los efectivos utilizaron camiones hidrantes para dispersar a quienes participaban de los enfrentamientos.
El ministro del Interior de Hesse, Roman Poseck, afirmó que alrededor de un centenar de personas identificadas como extremistas de izquierda se habían infiltrado en una protesta pacífica contra el costo de vida. Durante los incidentes se rompieron las vidrieras de varios comercios, entre ellos un local de armas y otro de calzado deportivo. La Policía informó que detuvo a un sospechoso y secuestró dos armas.



El grupo juvenil Gen Z Regelt!, cuyo nombre puede traducirse como “la Generación Z se hace cargo”, había convocado manifestaciones en 34 ciudades alemanas. Según las cifras difundidas sobre las convocatorias, unas 120.000 personas participaron en las marchas. La organización condenó los actos violentos y sostuvo que los grupos extremistas, el racismo y los discursos de odio no tenían lugar en sus movilizaciones.
En Berlín, la Policía intervino por incendios de contenedores y scooters eléctricos. También se reportaron daños a un colectivo y pintadas en un patrullero. En los distintos episodios registrados en la capital hubo 60 detenidos, según el balance citado en la cobertura del caso.




En otro punto de Frankfurt, la Policía detuvo temporalmente a más de 30 personas, de acuerdo con el medio público regional HR. En Berlín, una concentración en la Puerta de Brandeburgo había transcurrido casi sin incidentes, pero más tarde hubo enfrentamientos en Rosenthaler Platz: 27 agentes sufrieron heridas leves, según el balance policial.
También se registraron incidentes en Colonia, donde la Policía denunció agresiones cerca de la estación central, y en Bremen, donde una marcha que había comenzado sin problemas derivó en el uso de pirotecnia y cruces con los efectivos. Además, hubo movilizaciones en Múnich y un agente sufrió heridas leves en Bonn.
El jefe de la Policía de Colonia, Johannes Hermanns, expresó que era “profundamente triste” que jóvenes que querían manifestarse pacíficamente por su futuro hubieran sido infiltrados por grupos que, según afirmó, buscaban ejercer violencia. El ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, dijo que los responsables serían identificados y reclamó sanciones. También atribuyó los disturbios a grupos violentos de izquierda y a personas de comunidades migrantes, aunque no presentó detalles sobre esa afirmación.
Francia: investigan como tentativa de homicidio un ataque con una molotov
En París, una bomba molotov alcanzó a un agente durante un enfrentamiento entre manifestantes y fuerzas de seguridad. El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, calificó el ataque como una tentativa de homicidio. La prensa local informó que el policía habría sufrido quemaduras de segundo grado.

La Fiscalía indicó que se arrojaron artefactos explosivos contra alrededor de 15 gendarmes y policías. Hasta el momento del balance difundido, no se habían informado detenciones vinculadas específicamente con ese ataque y los investigadores trabajaban para identificar a los responsables.

En Francia hubo más de 770 detenidos durante la jornada del sábado. Las movilizaciones se produjeron luego de semanas de protestas y disturbios vinculados, en un primer momento, con reclamos de estudiantes por el financiamiento educativo. Las marchas sumaron después a sindicatos y otros grupos. Las cifras difundidas sobre las movilizaciones en el país indican que más de 320.000 personas participaron de las protestas en distintas jornadas.
En Marsella, cinco personas fueron detenidas acusadas de intentar saquear un local de Foot Locker. La Policía de la prefectura de Bouches-du-Rhône sostuvo que los sospechosos fueron sorprendidos cuando intentaban ingresar a los depósitos del comercio.
Portugal: choques durante un reclamo por el acceso a la vivienda
En Lisboa, la Policía se enfrentó con manifestantes que habían instalado más de 50 carpas en la plaza Rossio. El operativo para despejar el lugar comenzó alrededor de las 4.30 de la madrugada y algunos participantes fueron detenidos.

La movilización había reunido a miles de personas que reclamaban al Gobierno portugués retirar un proyecto de ley sobre alquileres. Sus críticos sostienen que la iniciativa podría agravar la crisis habitacional. El comandante policial Iuri Rodrigues había advertido a quienes acampaban que podían afrontar cargos por desobediencia si no retiraban las carpas instaladas sin autorización.

En Oporto, las movilizaciones por la vivienda llevaban varias semanas. Los manifestantes reclamaban cambios en la ley de alquileres y medidas para evitar desalojos y demoliciones sin una alternativa habitacional.
Albania: estudiantes y opositores protestaron contra el Gobierno
En Tirana, la capital albanesa, una protesta contra el Gobierno también derivó en enfrentamientos. La movilización reunió reclamos por el aumento del costo de vida y la falta de fondos para educación, junto con pedidos de renuncia al primer ministro Edi Rama. Durante los disturbios, manifestantes arrojaron piedras, bengalas y bombas incendiarias contra la Policía.


Las manifestaciones por el financiamiento educativo se sumaron a un movimiento más amplio contra la gestión de Rama. En otros países europeos, como Italia y Polonia, también se registraron protestas relacionadas con reclamos sociales y educativos.

