Hablar para prevenir: adolescencia, salud mental y suicidio en Tucumán

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Casos que se repiten, comunidades atravesadas por el dolor y la necesidad urgente de escuchar a los adolescentes desde la escuela, la familia y el territorio: «Es necesario escuchar de manera real a los adolescentes, que se sepan importantes».


Este enero comenzábamos el año con una estadística alarmante: Tucumán continúa liderando la tasa de suicidios en el NOA, por tercer año consecutivo. En ese sentido, es necesario preguntarnos cómo abordar y de qué manera hablar de esta triste problemática, sobre todo cuando sucede en determinadas franjas etarias.

Durante el 2025, en distintas ciudades de Tucumán, la noticia de este tipo de muertes violentas comenzó a repetirse con una frecuencia alarmante, siendo más duros y difíciles de abordar aquellos fallecimientos de jóvenes adolescentes, situaciones que impactaron fuertemente en distintas comunidades, tanto de la capital tucumana como del interior de la provincia.

Las escuelas secundarias son señaladas por muchos especialistas como ámbitos donde pueden darse dinámicas de convivencia hostiles, con el agravante de que esa hostilidad o crueldad propia de la edad continúa perpetrándose el resto del día a través de espacios virtuales como redes sociales o plataformas de juegos online. Por ello, cuando llega septiembre y se realizan actividades en torno a la prevención del suicidio, también se habla de bullying y del impacto que causa este acoso en niños y adolescentes. Inclusive, desde el sector académico, existe una multiplicidad de estudios, papers y publicaciones que establecen una relación directa entre el acoso sistemático entre pares y la ideación suicida en la adolescencia.

“El año pasado fue uno de los más desafiantes a nivel docencia que tuve en una década enseñando. Una alumna de tercer año se quitó la vida y todo el curso quedó muy mal: angustiado, con crisis, raro. Tuvimos que cambiar las planificaciones y concentrarnos más en contener que en enseñar. Es algo horrible que nunca me había tocado abordar”, comentó Florencia para eltucumano, una docente de Lengua que trabaja en la capital tucumana.

“La cuestión del suicidio tiene diferentes aristas para ser abordadas: desde la ideación suicida, los signos de alerta en potenciales actos suicidas, los intentos de suicidio y los suicidios propiamente dichos. No hay una línea clara entre estas formas, y muchas veces el suicidio llega de manera silenciosa, sin dar demasiadas señales”, expresó para eltucumano el magíster en Psicología Clínica Jorge Rivadeneira (MP 1711). “Por eso es primordial el trabajo en la detección de posibles casos, así como en su prevención”, subrayó.

Desde una mirada psicoanalítica, Rivadeneira explicó: “En términos técnicos, para el psicoanálisis, una indicación establecida por J. Lacan es ubicar al suicidio como un pasaje al acto ligado a la angustia. Algo se torna inabordable por la vía de la simbolización, lo que conduce a un acto como modo de tratar aquello que se volvió insoportable. Esto pone el foco en el modo en que cada sujeto tramita la angustia. De ahí que sea fundamental que existan figuras de referencia —docentes, médicos, padres, psicólogos, psicoanalistas— que puedan brindar escucha y acompañamiento en situaciones de alerta”.

Para hablar o cubrir una noticia vinculada al acto de quitarse la vida, el periodismo también cuenta con regulaciones específicas: no brindar detalles, no banalizar, no dar motivos que justifiquen el evento. Sin embargo, aunque muchas veces resulte más sencillo no abordar la temática para evitar vericuetos, es necesario poner en palabras profesionales qué es lo que sucede y qué acciones podrían impulsarse desde los ámbitos educativos o estatales para prevenir este tipo de muertes.

En ese marco, conversamos también con la Licenciada en Psicología Laila Jalís (MP 3873), especialista en drogadependencia y en evaluación y diagnóstico psicológico. Jalís es coordinadora del área de Salud Mental del municipio de Monteros, ciudad que sufrió la muerte de dos adolescentes durante el 2025, una situación que conmovió profundamente a la comunidad y que exigió a las autoridades locales tomar cartas en el asunto. Así fue como, mediante el Honorable Concejo Deliberante de Monteros, se aprobó la Emergencia en Salud Mental poco antes de finalizar el 2025, lo que permitió aumentar el presupuesto destinado a la incorporación de profesionales del área.

Dicha Coordinación de Salud Mental forma parte de la Secretaría de Desarrollo Social del Municipio, a cargo de la profesora Lorena Belmonte, quien se refirió hace algunas semanas, en entrevista, al desafío del año que acaba de comenzar: “Vamos a reforzar salud mental y vamos a hacer todo lo posible para trabajar con las escuelas durante el 2026, queremos ayudar a prevenir casos lamentables”.

Por su parte, la Lic. Jalís explicó la importancia de contar con presupuesto para salud mental en comunidades pequeñas: “Todos los equipos de Desarrollo Social cuentan con, al menos, un psicólogo, lo que nos permite llegar a todas las franjas etarias. Nosotros estamos muy sorprendidos con los números: solamente desde la oficina de mi coordinación, entre enero y noviembre del 2025, consultaron 213 personas. Aún falta sumar los registros de Niñez, Mujer y Diversidad, Tercera Edad, Discapacidad, entre otros. Trabajar con una cartera amplia de profesionales nos permite estar presentes en todas las edades y hacerlo de manera territorial desde el Estado”, explicó.

“Si bien en el consultorio se realiza un seguimiento más individual, en el sector público intentamos trabajar de forma territorial: relevar datos de la comunidad, conformar grupos terapéuticos. Ya formamos el primer grupo en un barrio de la ciudad y la idea es avanzar en muchos más. Pero la prevención del suicidio, más allá de los dispositivos creados, es un trabajo colectivo. Recibimos muchas consultas de adolescentes y observamos una fuerte crisis en torno a las figuras de referencia, una fragmentación del vínculo con familiares y adultos. Es necesario escuchar de manera real a los adolescentes, que se sepan importantes”, aseguró.

Recientemente, el SIPROSA, desde el Área Operativa Sur, convocó a padres y tutores a aprovechar el receso de verano para llevar a sus hijos a completar esquemas de vacunación, remarcando que muchas veces es durante las vacaciones cuando los niños y jóvenes se sienten más acompañados por sus padres. En ese sentido, los profesionales de la salud mental también sugieren aprovechar estos meses para fortalecer los vínculos con hijos pequeños y adolescentes.

“Se deben reforzar los lazos familiares, pero en la comunidad todos tenemos la responsabilidad de mirar al otro, de estar presentes. La salud mental es un derecho y, muchas veces, acceder a ella resulta costoso. Que estos espacios existan en el sector público y que se pueda conseguir un turno es valioso. Pedir ayuda es un paso importante”, afirmó Jalís, quien además adelantó que junto a su equipo buscarán abordar la problemática del bullying en la escuela de verano municipal.

¿Estás atravesando pensamientos suicidas? ¿Necesitás hablar con alguien? Recordá que está disponible la línea gratuita de prevención del suicidio, con profesionales dispuestos a escucharte: 0800-345-1435.


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