Georgina Barbarossa recordó los abusos que sufrió de Jorge Porcel: «La segunda vez que lo hizo yo estaba embarazada»

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En una entrevista con Catalina Dlugi, la conductora relató dos episodios de violencia sexual que atribuyó al humorista y explicó por qué decidió mantenerlos en silencio

A semanas de que se conocieran las denuncias públicas de Georgina Barbarossa sobre situaciones de abuso que atribuyó a Jorge Porcel, la conductora volvió a referirse a aquellos episodios durante una charla con Catalina Dlugi. “Trabajar con Porcel fue un pan amargo”, expresó al recordar dos experiencias laborales que, según relató, atravesó en silencio.

Barbarossa contó que la primera situación ocurrió mientras compartían un programa en los estudios de Telefe ubicados en la calle Pavón. “No sabés lo que yo lloraba. Me tocó trabajar con él dos veces. Fueron dos veces que no teníamos ni un mango con Vasco”, dijo en alusión a Miguel “Vasco” Lecuna, su pareja de entonces, en Agarrate Catalina por La Once Diez Radio Ciudad. Am 1110.

La actriz explicó que no le contó lo sucedido a Lecuna ni a sus padres. “No le quería decir nada, porque te imaginás que Vasco, con la cara que tenía, lo mataba al instante. Tampoco le quería decir a mis viejos. En realidad, no se lo dije a nadie”, aseguró.

Ante la pregunta de Dlugi sobre si había sufrido abuso, Barbarossa respondió: “Sí, me abusó. Esa sola vez, en ese año”. Luego explicó que, tras el episodio, se refugió llorando en el área de vestuario.Georgina Barbarossa contó el pedido que le hacía siempre su marido y por qué ella se negaba: “En la próxima reencarnación”Barbarossa denunció un manoseo inapropiado por parte de Porcel en 1987 mientras gestaba un embarazo complicado

Según relató, Carmen Vallejo, madre de Selva Alemán, fue la única persona a la que le confió lo ocurrido. “Me fui corriendo a la parte de vestuario y ella me dice: ‘¿Qué te pasa?’. Entonces le conté lo que me había pasado. Me dijo: ‘Bueno, no te preocupes, a partir de ahora yo me separo al lado tuyo. Cada vez que tengas un sketch o algo, yo estoy al lado tuyo’”.

“Ella me cuidó siempre y funcionó. Fue horrible”, añadió Barbarossa, quien sostuvo que, desde entonces, evitaba pasar por el camarín de Porcel.

La conductora también situó un segundo episodio en 1987, cuando estaba embarazada y trabajaba en Mesa de noticias. En ese momento, Gustavo Yankelevich, productor general, le había autorizado a asistir una vez por semana a las grabaciones de “Ratones y gatitos”.

Barbarossa afirmó que, cuando se acercó para darle un beso, Porcel tuvo un contacto físico inapropiado. “Me metió la mano desde la pantorrilla hasta el culo y ahí me separé inmediatamente. Yo estaba embarazada, con una panza de cinco meses”, sostuvo.

“Fue horrible. Tampoco se lo dije a Vasco ni a nadie, porque nosotros estábamos trabajando”, señaló. En ese marco, Dlugi remarcó que, durante esa época, muchas mujeres no hacían públicas esas experiencias y que los hombres con poder podían aprovecharse de esa situación.

Consultada por las versiones sobre mujeres que concurrían al camarín de Porcel, Barbarossa aclaró que no presenció esos hechos. “Eso yo no lo vi porque trataba de ni siquiera pasar por el camarín de él después de que me pasó eso. Yo rajaba del camarín, me iba a la otra punta”, cerró.

A mediados de septiembre, Georgina Barbarossa amplió sus acusaciones contra Jorge Porcel y afirmó que cada trabajo que compartió con el actor resultó “una tortura”. La conductora dijo que lloró antes de las dos oportunidades laborales que tuvo con el humorista, que aceptó esas propuestas por una necesidad económica y que asistía a las grabaciones con temor a nuevos contactos físicos o comentarios que consideraba inapropiados.

Las declaraciones cobraron repercusión en medio de la polémica reactivada por una serie inspirada en la vida de Moria Casán y por los testimonios de figuras que trabajaron con Porcel. En ese contexto, Barbarossa había expresado: “Que Dios lo tenga en un tacho de mierda y no lo largue”.

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Después, la actriz volvió a hablar con la prensa y sostuvo que no retiraba sus dichos. “Me arrepentí ayer de decir… No, no me arrepentí, porque es lo que pienso. Fue una tortura”, afirmó.

La conductora señaló que solo coincidió con Porcel en dos trabajos y que ambas experiencias le dejaron un recuerdo doloroso. “Lloré muchísimo las dos veces que tuve que ir a trabajar. Y las dos veces que tuve que trabajar fue un pan amargo porque lo tuve que hacer por necesidad”, expresó.

Barbarossa ya había relatado que Porcel la tocó sin su consentimiento. Al ampliar su testimonio, explicó que permanecía atenta durante las jornadas laborales porque, según afirmó, debía coincidir con él en espacios reducidos de los estudios y los camarines. “Cuidándote todo el tiempo, todo el tiempo que no te toque, que no te diga porquerías. Separándote”, respondió ante una consulta sobre cómo era trabajar por necesidad con una persona a la que acusó de esas conductas.

La actriz ubicó aquellos hechos cuando era joven y aseguró que no pudo reaccionar como hubiera querido. “Yo era muy chica, me quedé helada”, recordó. También contó que Carmen Vallejo, madre de Selva Alemán, la encontró llorando en un camarín después de uno de esos episodios.


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