Fracaso consumado: San Martín perdió la chance de pelear el ascenso y el 2027 lo encontrará en la misma categoría
El 3-1 de Deportivo Maipú ante Güemes dejó al Ciruja, décimo con 46 unidades, sin margen matemático para entrar al Reducido. Tampoco jugará la Copa Argentina. Cierra una temporada que es la peor en una década, con el trámite ante Colegiales en La Ciudadela como único compromiso pendiente

Ya no hay cuenta que alcance ni milagro al que aferrarse: aun ganándole a Colegiales en la última fecha, San Martín llegaría a 49 puntos como máximo, una cifra que ni siquiera le sirve para trepar al octavo puesto. El golpe final llegó desde Mendoza, donde Deportivo Maipú superó 3 a 1 a un Güemes ya eliminado, con goles de Brian Orosco, Juan Cruz Giacone y Lisandro Cabrera, este último de penal. Con ese triunfo, el Cruzado llegó a 51 unidades, cinco más que el Santo, que es décimo con 46. Y como solo quedan tres puntos en juego, la ilusión quedó sepultada de manera matemática.
La consecuencia es tan simple como humillante para una institución de su peso: el Santo no jugará el Reducido ni tampoco la Copa Argentina 2027, y deberá volver a empezar en la Primera Nacional, otra vez como aspirante. La meta nunca se escondió. El propio Alejandro Orfila reconoció que la obligación de San Martín era meterse entre los ocho y pelear por el ascenso, y se declaró responsable de no haberlo conseguido. Pero admitir el fracaso no lo desarma: lo certifica.

Lo cierto es que la sentencia empezó a escribirse un día antes, en el Centenario, donde el equipo tucumano malgastó una ventaja temprana, siendo perjudicado por el árbitro. Nicolás Castro lo puso arriba a los seis minutos, pero Quilmes lo dio vuelta con dos penales sancionados por Adrián Franklin y ejecutados por Aarón Spetale, el segundo de ellos muy cuestionado, y Orfila terminó expulsado por protestar el primero. Después, el presidente Oscar Mirkin pidió perdón a los hinchas, aunque también apuntó contra el arbitraje. Ninguna decisión polémica, sin embargo, alcanza para tapar una campaña de 35 fechas.
Los números, de hecho, son una condena en sí mismos: 11 triunfos, 13 empates y 11 derrotas, apenas siete victorias en La Ciudadela y solo el 43,81 % de los puntos en disputa, la peor campaña en diez años. Todo eso bajo tres conducciones distintas: Andrés Yllana, el interinato de Hernán De Camilo y el propio Orfila. El uruguayo quiere seguir y Mirkin descartó cambios inmediatos. Resta el trámite ante Colegiales, que sí se juega algo, para cerrar un año que arrancó con ilusión y termina sin nada.
