Estafa millonaria: empleado de Tarjeta Naranja usaba los plásticos que olvidaban los clientes que atendía

Un empleado de una sucursal de Tarjeta Naranja en San Miguel de Tucumán fue beneficiado con una suspensión de juicio a prueba luego de ser acusado de quedarse con tarjetas de crédito olvidadas por dos clientas a las que él mismo había asistido en terminales de autoconsulta y utilizarlas para realizar compras y operaciones falsas por más de $ 2,6 millones. Como parte del acuerdo, deberá pagar $ 1.300.000, realizar tareas comunitarias y cumplir reglas de conducta durante un año.
La medida fue resuelta este miércoles 20 de mayo durante una audiencia encabezada por la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad II, dirigida por el fiscal Fernando Blanno y representada en esta oportunidad por la auxiliar de fiscal Natalia Carabajal.
Según la investigación, el primero de los hechos ocurrió el 12 de febrero de 2025 en la sucursal de Tarjeta Naranja ubicada en calle Congreso 32. Allí, una clienta realizaba operaciones en una terminal de autoconsulta cuando recibió asistencia del acusado, quien trabajaba en el lugar. Al retirarse, la mujer olvidó su tarjeta de crédito y el empleado aprovechó la situación para apoderarse del plástico.
De acuerdo con la acusación, durante diez días realizó 24 compras en distintos comercios y hasta efectuó operaciones simuladas en un sistema de cobro vinculado a su propio emprendimiento, identificado como “NARANJX DRINK MASTER”. El perjuicio económico causado en este caso superó los $ 2.153.000.
La Fiscalía sostuvo además que apenas un día después, el 13 de febrero, el acusado repitió la misma maniobra con otra clienta en la misma sucursal. Tras asistirla en la terminal, tomó la tarjeta que la mujer había olvidado y realizó compras y movimientos falsos por más de $465.000, incluyendo operaciones en su propio sistema de cobro electrónico.
En ambos episodios, el daño económico terminó siendo absorbido por la empresa Tarjeta Naranja S.A.U.
La causa fue encuadrada como defraudación mediante el uso de tarjeta de crédito hurtada, en dos hechos cometidos en concurso real y en calidad de autor.
Al momento de resolver la probation, el juez hizo lugar a los planteos del Ministerio Público Fiscal y dispuso una serie de reglas de conducta. Además del pago de $1.300.000 como reparación económica, el imputado deberá cumplir tareas comunitarias durante un año en la Fundación Mate Cocido, ubicada en barrio ATE, con una carga de dos horas semanales.
El cumplimiento de todas las condiciones será supervisado por la Justicia de Ejecución, que controlará de manera estricta las obligaciones impuestas para mantener vigente el beneficio otorgado.
