En medio de la tensión por Malvinas, el Gobierno destinará más de $300 mil millones en 2027 para la Base Naval de Ushuaia
La estrategia geopolítica del Poder Ejecutivo en el extremo sur del país sumó un fuerte compromiso financiero de cara al próximo ejercicio presupuestario.

Con la meta fijada en culminar la Base Naval Integrada (BNI) de Tierra del Fuego para fines de 2029, el Gobierno nacional dispondrá una asignación superior a los $300 mil millones en el proyecto de Presupuesto 2027, buscando consolidar la posición argentina sobre el Atlántico Sur y disputarle a Chile el control de la logística de ingreso a la Antártida.
Reactivación del proyecto, partidas presupuestarias y financiamiento propio
El impulso a la infraestructura militar en la Península de Ushuaia cobró fuerza tras los recientes anuncios en cadena nacional del presidente Javier Milei, continuados por la reasignación de partidas por DNU y la posterior inspección de las autoridades al terreno. En este sentido, durante una recorrida realizada por el ministro de Defensa, Carlos Presti, junto al canciller Pablo Quirno y la cúpula militar, se ratificó que el costo total de las obras demandará cerca de 450 mil millones de pesos, afrontados íntegramente con recursos del Tesoro Nacional sin acudir a crédito externo. De esta manera, tras décadas de proyectos paralizados desde 1971 y el solo avance de una platea de hormigón en 2025, la gestión nacional definió licitar las primeras cinco etapas del predio a partir de las próximas semanas.
Por consiguiente, las autoridades operativas estiman que los trabajos pesados sobre el terreno iniciarán de forma efectiva el 2 de enero de 2027.
Los seis ejes de obra, plazos del muelle y la proyección antártica
El plan integral a cargo de la Armada contempla la construcción de un muelle militar de 585 metros, la instalación de obradores, servicios marítimos de remolque y combustible, un polo de logística antártica, urbanización y la posterior edificación de 450 viviendas para el personal. En este marco, la prioridad operativa apunta a tener operativo el 40% del muelle en un plazo de 18 meses para recibir a las patrulleras australes y evitar que el rompehielos Almirante Irízar deba continuar operando desde el muelle comercial de la capital fueguina.
Asimismo, la estrategia busca aprovechar el día y medio de ventaja en navegación que ofrece Ushuaia frente a la ciudad chilena de Punta Arenas para captar la logística internacional con destino al continente blanco. En consecuencia, el proyecto se complementa con obras de ampliación en la pista de la base antártica Petrel para el aterrizaje de aeronaves Hércules C-130, consolidando el control soberano sobre las rutas australes.
