El segundo detenido por el caso de Agostina conocía a Barrelier desde hacía 10 meses y le alquilaba una pieza
Eduardo Javier Medina Allende, defensor de Osvaldo Fassetta, informó que los sospechosos se conocieron por su afición al club Instituto de Córdoba.
El abogado aseguró que Osvaldo Fassetta y Claudio Barrelier se conocen desde «hace 10 meses». (Video: TN/Fotos: gentileza diario La Voz del Interior/Facebook Osvaldo Fassetta.)

Eduardo Javier Medina Allende, el abogado defensor del segundo detenido por el femicidio de Agostina Vega, aseguró que su defendido y Claudio Barrelier se conocen “hace 10 meses” por su afición al club Instituto.
“Mi defendido sólo conocía hace 10 meses a Barrelier. Habían entablado una amistad porque los dos eran hinchas del club Instituto de Córdoba y salían a tomar algo, se juntaban”, señaló el letrado.
Además, Medina Allende aseveró que su representado estaba viviendo en la casa del barrio Cofico porque Barrelier se lo ofreció. Fassetta vivía con su hermano, pero “tuvo una discusión” con él y “decidió irse a vivir solo”. Cuando comentó en una reunión que buscaba un lugar para alquilar, Barrelier le dijo: “Tengo una habitación, si querés, la ocupás vos, mientras encontrás”.
Fassetta estaba trabajando la noche en que Agostina Vega desapareció
Según informó el abogado defensor, Osvaldo Fassetta “tenía unos horarios complicados” porque trabajaba en un kiosco desde las 21 hasta las 6 de la mañana y hacía changas. “El poco tiempo que estaba en la casa estaba durmiendo o descansando”, señaló.
El sábado 23 de mayo, la fecha en que Agostina Vega fue vista por última vez, Fassetta se despertó al mediodía y acompañó a Barrelier a la cancha, donde estaban Agostina, su madre y su hermano.
Luego, se fueron a un cumpleaños y alrededor de las 21:30, Fassetta “se va a atender el kiosco”, indicó el letrado, y agregó: “También va Barrelier al kiosco, pero lo fue a buscar un Volkswagen oscuro, gris, y le dijo a mi cliente que tiene algo que hacer. Apenas llegaron, no habrá pasado más de media, hora y se fue”.
Al terminar su jornada laboral el domingo en la mañana, Fassetta habló con Melisa, la madre de Agostina, quien estaba “muy intranquila” porque había desaparecido, entonces el hombre “decide acompañarla” a radicar la denuncia, señaló el abogado.
Después, Fassetta volvió a la casa de Barrelier con otro amigo y ambos se quedaron “tomando una cerveza y hablaron unas tres horas”. Pero cuando entró a su habitación, ubicada cerca de la puerta de entrada, Fassetta notó algo que le llamó la atención: el acolchado gris con que dejó cubierta su cama había sido reemplazado por uno blanco.
