El Niño: Cristofer Brito anticipa para Tucumán un verano cálido, con tormentas y una humedad sofocante

El fenómeno de El Niño ya comenzó a manifestarse en Tucumán y podría modificar las condiciones climáticas durante los próximos meses. El escenario previsto incluye un aumento de la humedad, mayor nubosidad y precipitaciones por encima de los valores habituales hacia el final de la primavera y durante el verano.
El observador del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Cristofer Brito, explicó que El Niño se produce por el calentamiento anormal de las aguas del océano Pacífico ecuatorial y que ese fenómeno modifica los patrones atmosféricos en distintas regiones del planeta.
“Los efectos del Niño ya lo estamos sintiendo”, afirmó Brito, quien señaló que la mayor humedad y la abundante nubosidad registradas durante este invierno forman parte del escenario asociado al fenómeno.
Según el especialista, el calentamiento del Pacífico genera cambios en la circulación atmosférica y favorece determinadas condiciones meteorológicas en el norte argentino. Entre otros efectos, puede provocar el desplazamiento hacia el norte de sistemas de baja presión que habitualmente se desarrollan más cerca de la Patagonia. Al interactuar con aire húmedo y con la Cordillera de los Andes, estos sistemas pueden generar distintas situaciones, entre ellas precipitaciones, nevadas en zonas de montaña y episodios de viento zonda.
En Tucumán, uno de los principales efectos podría observarse en el comportamiento de las lluvias durante los próximos meses.
“En la tendencia vemos que claramente ese período de lluvias por arriba de los valores normales comenzaría entre octubre y noviembre aproximadamente”, explicó Brito.
El cambio podría hacerse más evidente cuando comiencen a registrarse precipitaciones de mayor volumen. “Cuando empecemos a tener lluvias de 50, 80 milímetros, ahí sí lo vamos a empezar a sentir”, indicó.
El especialista aclaró que esto no implica necesariamente que la provincia vaya a atravesar un período de inundaciones generalizadas. Sin embargo, las tormentas intensas podrían generar más episodios de anegamiento, especialmente cuando se concentren grandes cantidades de agua en períodos muy cortos.
Una precipitación de entre 30 y 40 milímetros en apenas media hora, por ejemplo, puede provocar acumulación de agua en calles y sectores bajos.
¿Las lluvias se adelantarán en septiembre?
Una de las dudas es si El Niño podría provocar un adelanto importante de la temporada de lluvias y generar precipitaciones fuertes durante septiembre.
Por el momento, Brito pidió cautela. Si bien las lluvias se encuentran por encima de algunos valores habituales, no se espera todavía un escenario de precipitaciones de gran magnitud para septiembre.
Por este motivo, recomendó prestar atención a la evolución de los pronósticos a medida que avance la primavera, ya que las condiciones pueden variar.
Un verano más húmedo en Tucumán
“Vamos claramente a un verano más húmedo. Eso va a posibilitar que tengamos más nubosidad”, anticipó Brito.
Esta condición podría limitar la aparición de temperaturas extremadamente altas y dificultar que el termómetro supere los 40°C con frecuencia.
Sin embargo, eso no significa que el verano vaya a ser fresco. El especialista prevé jornadas con temperaturas que podrían ubicarse entre 30°C y 35°C, pero acompañadas por niveles elevados de humedad.
El resultado será una sensación térmica de mayor sofocación, aun cuando las temperaturas máximas no alcancen los valores extremos de otros veranos.
“Vamos claramente a un verano que va a ser cálido y sofocante en el aspecto de humedad, pero no vamos a ir a un verano con temperaturas extremas”, resumió.
Hasta cuándo podría durar El Niño
De acuerdo con las estimaciones mencionadas por Brito, el actual episodio de El Niño podría mantenerse durante varios meses más y extenderse hasta el otoño de 2027.
La previsión indica que el fenómeno comenzaría a perder fuerza hacia abril o mayo del próximo año, aunque su evolución dependerá del comportamiento de las condiciones oceánicas y atmosféricas.
