Famaillá celebra la tradicional Bajada de la Virgen del Carmen e inicia las Festividades Patronales
La comunidad de Famaillá, aguardó con fe y devoción la solemne bajada de nuestra Señora del Carmen

En un emotivo acto que marcó el inicio de las festividades patronales en Famaillá, se llevó a cabo la tradicional bajada de la Virgen del Carmen. La ceremonia, que da inicio a las celebraciones que se extenderán del 6 al 16 de julio, contó con la participación activa del Intendente Enrique Orellana, acompañado de su gabinete, clérigos, representantes de la comunidad y las fuerzas vivas de la ciudad.
Bajo el lema «Fortalezcamos nuestra oración junto a María», la icónica imagen de la Virgen del Carmen, conocida como la «Virgen de los Cabellos Largos», descendió de su camarín en una solemne procesión que fue seguida con devoción por una multitud de fieles. La imagen fue venerada a lo largo de su recorrido hacia la iglesia, donde permanecerá durante casi todo el mes para ser objeto de la devoción de sus numerosos seguidores.
La ceremonia religiosa fue presidida por el Arzobispo Monseñor Carlos Sánchez, quien destacó la importancia de la unidad y la fe en estos tiempos. Su presencia añadió un toque especial a la celebración, uniendo a la comunidad en un acto de profunda espiritualidad y celebración.
El Intendente Enrique Orellana expresó su satisfacción por la participación de la comunidad en este evento significativo. «Es un honor para nosotros iniciar estas festividades con una tradición tan querida y respetada por todos los famaillenses. La devoción a la Virgen del Carmen es un pilar de nuestra identidad y cultura», afirmó Orellana.
Las festividades patronales de Famaillá continuarán con una serie de eventos religiosos, culturales y sociales, que incluirán misas, procesiones, ferias y actividades comunitarias, todos diseñados para fortalecer los lazos entre los habitantes y rendir homenaje a su patrona.
La bajada de la Virgen del Carmen no solo simboliza el inicio de estas festividades, sino también un momento de renovación espiritual y comunitaria. La imagen de la Virgen, con su presencia imponente y simbólica, continuará siendo un faro de fe y esperanza para todos los devotos que acudirán a venerarla durante este mes de celebraciones.

