Docente desaparecida en Corrientes: detuvieron al capataz de la estancia por presunto femicidio
La Justicia ordenó el arresto de Ireneo Zarza, quien fue visto cerca de la escuela rural en las horas previas a la desaparición.

La investigación por la desaparición de Nancy Estela Godoy, la docente de 52 años de quien no se sabe nada desde el pasado 7 de octubre en Corrientes, sumó en las últimas horas un avance clave. La Justicia ordenó la detención de Ireneo Zarza, el capataz de la estancia El Curupí, predio donde funciona la escuela rural en la que la maestra se desempeñaba como directora suplente. Junto a él, también fue arrestado otro hombre de apellido Sandoval.
Las nuevas capturas fueron dispuestas por los fiscales de la causa, Javier Mosquera y María Andrea González. Con estos dos operativos, ya ascienden a cinco las personas privadas de su libertad por el misterioso caso.
Según fuentes con acceso al expediente, las sospechas sobre Zarza cobraron fuerza a partir de diversas declaraciones testimoniales. Los testigos lo ubican en un puesto rural situado a escasos 150 metros de la Escuela Rural N° 626 durante las horas previas a la desaparición de la mujer. Los investigadores también sumaron relatos sobre el comportamiento del capataz: solía pernoctar en ese lugar y, según detallaron los vecinos, se tornaba sumamente agresivo cuando consumía alcohol.
La pista de la ropa, sangre y contradicciones
Entre los detenidos también se encuentra Rosa Leguizamón y su pareja, Nahuel Rojas. La Justicia posó la lupa sobre la mujer luego de detectar flagrantes contradicciones en sus declaraciones, especialmente al brindar información presuntamente falsa sobre la posibilidad de que Godoy hubiera regresado a la ciudad de Esquina aquel fin de semana.
Durante un allanamiento en una vivienda vinculada a Leguizamón, en la localidad correntina de Sauce, los efectivos encontraron una campera negra y dos alpargatas que coincidirían con las pertenencias de la docente. Estas prendas serán exhibidas a la familia de Godoy para su reconocimiento y luego serán sometidas a peritajes científicos.
Previamente a estas capturas, el peón rural Ernesto Ezequiel Bordón ya había quedado tras las rejas, luego de que en su entorno se secuestraran cuchillos, una camisa y una bombacha de campo con manchas rojizas, elementos que están siendo analizados para confirmar si se trata de sangre humana. Aunque su abogado, Norberto Codazzi, denunció que Bordón sufrió torturas para incriminarse, la Justicia mantiene la firmeza de las pruebas.
Mientras el misterio crece, los rastrillajes se intensifican en el paraje El Malezal. La docente, que debía atravesar la estancia a caballo para llegar a dar clases, se comunicó por última vez con su hijo el 7 de octubre. Ahora, los fiscales prevén avanzar con la toma de muestras de ADN de los familiares directos de Godoy, preparando el terreno para eventuales cotejos en caso de hallar restos en los operativos que se despliegan en la zona.
