Devastador temporal con granizo en el sur de Lincoln: cultivos arrasados y animales muertos

Durante las últimas 48 horas, un fuerte temporal acompañado de granizo golpeó con fuerza las localidades bonaerenses de Pasteur y Roberts, ubicadas en el sur del partido de Lincoln. Los productores rurales de la zona reportaron pérdidas severas en cultivos listos para la cosecha, especialmente soja, y lamentaron la muerte de animales debido al gran tamaño de las piedras de hielo.
Entre la tarde del miércoles y el jueves se registraron precipitaciones intermitentes que, por momentos, alcanzaron gran intensidad. En ciertos sectores, las piedras que cayeron alcanzaron el tamaño de una pelota de golf, lo que provocó destrozos considerables. Aunque el fenómeno fue aislado, en algunas zonas el granizo destruyó por completo todo a su paso, según relataron los damnificados a LA NACION. A esto se suma que a comienzos de mes también se registraron intensas heladas en la región.
“En algunos lotes no quedó nada, nos barrió todo. Hay lugares donde hizo daño en los cultivos que estaban para cosechar, como la soja”, explicó Manuel Castelli, productor de la zona. Según detalló, la tormenta avanzó como una “manga” de oeste a este, arrasando con fuerza sobre todo en las localidades de Roberts y Pasteur.
De acuerdo con datos compartidos por los productores, en lo que va de abril ya se acumularon 96 milímetros de lluvia, mientras que el acumulado anual asciende a 602 milímetros. Las lloviznas persistentes se han mantenido durante varios días y, en algunas áreas, se estiman pérdidas de entre el 50% y el 100% de los cultivos.

“Se nos rompieron algunos bolsos con trigo, y eso complica porque se moja la semilla. Pero lo más grave fue la piedra. En la estancia La Isabel, en Roberts, pegó muy fuerte”, agregó Castelli. Además, se reportaron fenómenos similares en otras zonas como Chivilcoy y el sur de Córdoba, particularmente en Adelia María y San Basilio.
Leonardo Mateos, otro productor de Roberts, también sufrió las consecuencias. Contó que la tormenta comenzó de forma leve, pero se intensificó con el paso de las horas. Su campo de 174 hectáreas de soja, listo para ser cosechado, quedó prácticamente destruido. “De las 174 hectáreas, más del 80% tiene pérdida total por granizo”, afirmó. “El lunes íbamos a empezar con la cosecha, pero después vino el clima húmedo con lloviznas. Todos los cultivos que golpeó el temporal estaban en lista de espera para ser levantados, salvo algunos de segunda. ¡Es una pena!”
Mateos señaló además que, aunque algunas plantas aún permanecen en pie, están tan dañadas que, con la salida del sol, los granos se abrirán, perdiendo su valor. “No se recupera”, sentenció. Para completar el dramático panorama, también se registraron muertes de animales por el impacto de las piedras: “Con las piedras, hubo muchos animales muertos”, lamentó. /La Nación
