Delincuentes: los millonarios azucareros veranean en Punta del Este, mientras el olor a podrido de la VINAZA invade Tucumán

Mientras los industriales azucareros descansan en Punta del Este, el espantoso olor a podrido de la vinaza invade las zonas céntricas de Tucumán este jueves, como viene ocurriendo todos los días.
En las últimas semanas recrudecieron los horribles olores que invaden Tucumán, a causa del derrame de vinaza a cielo abierto por parte de ingenios que producen alcohol.
Hace pocas semanas, El Palomar, una pequeña localidad de Santiago del Estero ubicada a unos 60 kilómetros de la capital provincial, se vio afectada por un grave desastre ambiental.
Desde hace años, cuando comenzó a expandirse la producción de alcohol en los ingenios, los tucumanos son obligados a convivir con un insoportable aroma a podrido en el aire.
El olor es producto de los miles de litros de vinaza que deja como desecho la industria azucarera y son arrojados a los campos.
Ocurre que la vinaza es lanzada a cielo abierto en campos que rodean la Capital, Tafi Viejo, Banda del Río Salí y la zona sur.
Los gases liberados del compost son arrastrados por las corrientes de aire y se convirtieron en un asqueroso sello del «Jardín de la República».
Este fenómeno meteorológico, llamado inversión térmica, no deja que los olores se escapen a la estratósfera y quedan “encajonados” en el Gran San Miguel de Tucumán.
Hace mucho que se proyecta utilizar la vinaza para producir energía y así dejar de arrojarla a los campos. Pero como todavía eso no ocurrió, los olores nauseabundos se repetirán en cada primavera y en cada verano.
Las autoridades ambientales de Tucumán miran impasibles. Los grandes negocios de los contaminadores industriales azucareros no se tocan.
