Cómo opera el aeropuerto Benjamín Matienzo con el check-in provisorio

Finalizaron los trabajos de la “etapa 0”, con lo que se pasó a la remodelación integral del Benjamín Matienzo. Claves de la obra.
El aeropuerto internacional Benjamín Matienzo bajo su fisonomía original ha dejado de existir. Con la finalización de la “etapa 0” del proyecto, se habilitó el check-in provisorio por el que circularán los pasajeros que salgan y arriben a la provincia.
Con esto, la estación seguirá operando mientras se ejecuta la obra, con fecha estimada de finalización hacia agosto de 2028.
En simultáneo, el resto de la estructura de la estación -incluyendo los dos ingresos principales que dan hacia el estacionamiento- han quedado cerrados para la puesta en marcha de las tareas, que involucran, por ejemplo, la demolición de la fachada (el diseño prevé que sea de vidrio, con parasoles) y de otras construcciones de hormigón.
“Con el inicio de la etapa 1, nuestro antiguo aeropuerto empieza a ser desmantelado. Va a tener un cambio radical”, anticipó Jorge Garber, de la unión transitoria de empresas GAMA-Pose, contratista de la obra ejecutada a través de Aeropuertos Argentina, con la intervención del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (Orsna),
El ingeniero acompañó al gobernador Osvaldo Jaldo en su recorrido por las instalaciones, con la novedad de la habilitación del check-in provisorio. Esto implicó el armado de “una terminal pequeña”, explicó Garber, con nuevo ingreso -hacia el sector donde funcionan las empresas de alquiler de autos- y espacios más acotados, pero con la continuidad de los servicios habituales (bar, tienda de compras y drugstore, entre otros). Además, se dispusieron mostradores para las distintas aerolíneas, con cintas para el transporte de equipajes.
Estas instalaciones comenzaron a funcionar con el primer vuelo del lunes. Así, aunque quedó habilitada una sola puerta, se puede operar “desde manga y también desde piso”, por lo que en caso de coincidir dos vuelos está garantizada la disponibilidad, añadió Garber.
Con todo esto, el último gran flujo de pasajeros que utilizó la “vieja” versión de la estación situada en Cevil Pozo llegó y se fue durante el fin de semana largo del 9 de Julio, con la visita de miles de turistas y de la comitiva nacional encabezada por el presidente, Javier Milei. “Lo que conocíamos como el Benjamín Matienzo va a tener otra fisionomía, a partir de ahora y hasta dentro de dos años, que es cuando terminemos la obra”, dijo Garber.
Doble función
Jaldo supervisó la puesta en marcha del check-in provisorio y señaló que esta “estructura nueva cumple el mismo rol que cumplía el sector original”. “Permitirá avanzar con la siguiente etapa de la obra”, apuntó el jefe del Poder Ejecutivo, que estuvo acompañado por el ministro de Obras e Infraestructura, Marcelo Nazur, y otros miembros del gabinete.
El mandatario ponderó la decisión del Gobierno nacional de llevar adelante este proyecto, que implica una inversión superior a los 50 millones de dólares; y valoró los pasos que se dieron a través de AA y el Orsna. “Permitirá contar con un aeropuerto mucho más amplio, moderno, funcional y con la calidad de servicios que hoy requieren los pasajeros. Los tucumanos nos merecíamos un aeropuerto nuevo y mejores servicios”, expresó Jaldo. Y puso énfasis en la importancia de haber planteado los trabajos con este esquema de etapas, para que, “mientras se realiza la remodelación, la ampliación y el mejoramiento del aeropuerto, siga funcionando”. “Los vuelos van a continuar operando desde Tucumán y los pasajeros podrán seguir utilizando esta terminal”, insistió.
Duplicar la capacidad
La última versión del aeropuerto fue construida en 1982. Según informes, durante estas más de cuatro décadas sólo tuvo “intervenciones parciales”; una de las más importantes fue la remodelación del área internacionales, que permitió la incorporación de la primera manga de embarque. Ahora, la intención es duplicar la capacidad de pasajeros: de los 750.000 anuales en la actualidad, a 1.500.000 para el tercer trimestre de 2028. Para ello, se incorporarán dos mangas nuevas (pasando de una a tres), con cuatro puertas nacionales y dos internacionales. Habrá además tres carruseles nacionales (hoy son dos) y tres internacionales (hoy es uno). También se prevé un nuevo hall para partidas y un espacio central en doble altura. A ello se sumarán 14 mostradores de check-in y puestos de self check-in, con un nuevo sistema de equipajes
