Científicos del Conicet descubrieron un “talón de Aquiles” común en el dengue, el zika y la fiebre amarilla

El hallazgo identificó un mecanismo de replicación compartido entre los tres virus y permitió detectar moléculas capaces de bloquearlo. El avance abre la puerta al desarrollo de un futuro antiviral único para enfermedades que afectan a millones de personas.
Un grupo de investigadores del Conicet logró un descubrimiento que podría marcar un antes y un después en la lucha contra enfermedades virales como el dengue, el zika y la fiebre amarilla. El trabajo científico identificó un mecanismo común que utilizan estos virus para replicarse dentro del organismo y encontró moléculas capaces de interferir en ese proceso.
El hallazgo fue presentado como un avance clave porque los tres virus pertenecen a la familia de los flavivirus, responsables de millones de infecciones en distintas regiones del mundo, especialmente en América Latina.
Según detallaron los investigadores, el estudio permitió detectar una especie de “talón de Aquiles” viral, es decir, una vulnerabilidad compartida que podría convertirse en el blanco para desarrollar tratamientos antivirales más efectivos y amplios.
Un posible antiviral para varias enfermedades
Los especialistas explicaron que las moléculas identificadas lograron obstaculizar el mecanismo de replicación que utilizan estos virus para multiplicarse. Esto significa que, en el futuro, podría desarrollarse un único antiviral con capacidad para actuar sobre varias enfermedades transmitidas por mosquitos.
El descubrimiento cobra especial relevancia en un contexto donde el dengue continúa expandiéndose en la región, mientras que el zika y la fiebre amarilla siguen siendo amenazas sanitarias en distintos países.
Además, remarcaron que actualmente existen pocas herramientas terapéuticas específicas para combatir este tipo de infecciones, por lo que el avance representa una esperanza para la comunidad científica internacional.
El trabajo fue realizado por científicos argentinos en colaboración con distintos equipos de investigación y forma parte de una línea de estudios orientada a comprender cómo los virus logran invadir las células y reproducirse.
Los investigadores aclararon que todavía será necesario avanzar en nuevas etapas experimentales y ensayos antes de llegar a un tratamiento disponible para la población. Sin embargo, destacaron que el hallazgo constituye una base sólida para futuros desarrollos farmacológicos.
En medio de los brotes registrados en los últimos años en la región, el descubrimiento también vuelve a poner en valor el rol de la investigación científica pública y el trabajo de los organismos dedicados al desarrollo tecnológico y sanitario en Argentina.
