César Torres, Secretario General electo, recurrió a la Justicia para frenar el intento de desestimar dos urnas en el Sindicato de Camioneros
El Secretario General electo recurrió a la Justicia frente a la intención de la Junta Electoral del Sindicato de Camioneros de Tucumán de desestimar dos urnas correspondientes a las elecciones del domingo. El dirigente busca impedir que se desconozcan votos emitidos por los afiliados y exige que se respete la voluntad de los trabajadores expresada en las urnas.
La presentación judicial se produce en medio de un fuerte cuestionamiento al accionar del órgano electoral. Desde el sector de Torres advierten sobre indicios de animosidad y parcialidad y sostienen que cualquier decisión que implique excluir urnas debe contar con fundamentos objetivos, garantías de transparencia y pleno respeto por las reglas del proceso.
Ante este escenario, Torres decidió avanzar por la vía judicial para resguardar las urnas y defender la legitimidad del resultado electoral. Su planteo apunta a evitar que decisiones administrativas puedan alterar el desenlace de los comicios sin las debidas garantías.

Torres ganó las elecciones del gremio tucumano, pero una decisión de la Junta Electoral pone en peligro el resultado
La disputa pone en el centro de la escena la transparencia de la elección y la necesidad de preservar la integridad de las urnas, las actas y toda la documentación electoral. Desde el espacio del dirigente reclaman que se esclarezcan los motivos por los que se pretende desestimar las dos urnas y que se garantice un procedimiento imparcial, con reglas claras y controles adecuados.
El conflicto ya excede una diferencia entre sectores sindicales: lo que está en discusión es la confianza en el proceso electoral y el respeto por el voto de cada afiliado. Para Torres, «la legitimidad de cualquier resultado depende de que se contabilicen los sufragios conforme a las reglas y de que no existan decisiones arbitrarias que pongan en duda la voluntad de los trabajadores».
Con esta presentación, el dirigente ratifica que utilizará todas las herramientas legales e institucionales disponibles para defender los votos y exigir transparencia. Mientras se aguarda conocer la resolución judicial, su sector insiste en que el proceso debe garantizar imparcialidad y que ninguna urna puede ser excluida sin una justificación debidamente fundada.
La posición de Torres es clara: «Cada voto cuenta y la voluntad de los trabajadores debe ser respetada».

