Caso Lebbos: Virginia Mercado no se presentó y el juez se fue a los gritos
Jueves 18 de Junio de 2026, 12:43
Eduardo Romero Lascano abandonó el estrado ofuscado con uno de los abogados de la joven amiga de Paulina, última persona en verla con vida, acusada de encubrimiento

El juicio contra Virginia Mercado por el presunto encubrimiento del crimen de Paulina Lebbos comenzó con un escándalo: el juez Eduardo Romero Lascano abandonó el estrado, literalmente, a los gritos.
El conflicto se inició porque la mujer no se presentó a la audiencia. Sí lo hicieron sus dos abogados defensores: Eduardo López Garcete y otro letrado de apellido Elías. Ambos informaron al magistrado los motivos de la ausencia de su clienta: cursa un cáncer avanzado con posible metástasis.
La audiencia avanzó durante 20 minutos, en los cuales se fue informando al juez sobre los detalles de la salud de la imputada. Sin embargo, López Garcete comenzó a cuestionar la continuidad del proceso en ausencia de su clienta. Romero Lascano explicó que no se estaba desarrollando un “juicio en ausencia”, sino que sólo se estaba informando.
Ante los reproches de López Garcete, el juez terminó por interrumpirlo a los gritos, reclamándole que no iba a ser él quien resolviera si la audiencia se iba a hacer o no. Finalmente, le dio un plazo de media hora para presentarse en la sala de audiencia, porque el abogado estaba conectado vía zoom. «Usted supuso queel debate no se iba a hacer y se quedó en su casa», reclamó el magistrado. «Tiene media hora para presentarse acá. Presente las nulidades que se le den la gana», gritó.
Acto seguido, dio un golpe en la mesa y se levantó para irse, anunciando que si el abogado no llegaba, la audiencia iba a continuar de todas maneras. Pidió disculpas a los presentes y se fue.
Media hora después, volvió y por secretaría le informaron que el abogado López Garcete presentó la renuncia. La audiencia se reanudó con el codefensor Elías.
Virginia Mercado está acusada de encubrir el crimen de Paulina, ocurrido en 2006. Amiga de la víctima, fue la última persona conocida en verla con vida, a la salida de un boliche, cuando compartieron un remise. Mercado incurrió en tantas contradicciones en sus declaraciones que pasó de testigo a acusada en el caso.
