Caso Lebbos: un tercer testigo sufre «amnesia» en el juicio y reaviva las sospechas de pistas policiales falsas

Terminaron las declaraciones en la causa y la próxima semana podría comenzar los alegatos.
A 20 años del crimen de Paulina Lebbos y a 12 de las primeras condenas por encubrimiento, las maniobras para desviar la investigación siguen acaparando el centro de la escena. En la recta final del actual debate oral, un tercer testigo se sentó frente al tribunal y negó recordar una declaración clave registrada en un acta policial.
El último testigo en declarar fue el sargento retirado de la Policía, Raúl Roberto Rojas, quien se desempeñaba como jefe de seguridad de la Maternidad en 2006. Su comparecencia no fue sencilla: tras ausentarse a reiteradas citaciones, debió ser trasladado por la fuerza pública.
Durante el interrogatorio, impulsado por el defensor oficial Roque Araujo, Rojas se escudó en un constante «no me acuerdo». Araujo intentaba confirmar si el sargento había visto a Paulina el 3 de marzo de 2006, cinco días después de la denuncia de su desaparición.
Frente a la amnesia del testigo, la defensa solicitó exhibir el acta original tomada por el Departamento de Informaciones de la Policía (D2). En ese documento, Rojas aseguraba «sin ningún tipo de dudas» haber visto a la joven en el edificio. En la sala de audiencias, el expolicía reconoció su firma pero insistió en no recordar el contenido.
El testigo Rojas declara ante el Tribunal.
El «olvido» de Rojas no es un hecho aislado. A lo largo del juicio, la misma escena se repitió con otros dos testigos vinculados a la llamada pista de la Maternidad:
– Walter Morales (taxista): Desconoció el acta del D2 donde figuraba que había visto a la víctima en el hospital. Reconoció su firma pero negó los hechos.
– Edmundo Lazarte (expolicía): Su acta detallaba que había visto a Paulina y que incluso le había identificado un tatuaje. Ante el tribunal, afirmó desconocer el caso.
Ante esta alarmante coincidencia, el defensor Araujo solicitó formalmente al Tribunal que se investigue tanto a Rojas como a Lazarte por la posible comisión del delito de falso testimonio.
Para Alberto Lebbos, padre de la víctima, esta situación es la confirmación de una vieja sospecha: la pista de la Maternidad fue un escenario prefabricado por la propia Policía de Tucumán para desviar el foco de los verdaderos responsables.
El padre de Paulina apuntó directamente contra el comisario Fernando Maruf, acusándolo de orquestar maniobras distractivas, como la falsa versión del remisero Juan Pedro Cruzado.
Con la declaración de Rojas, se dio por concluida la etapa de testimoniales en este nuevo proceso judicial que tiene en el banquillo a César Soto y a Sergio Kaleñuk.
Durante las próximas jornadas, el Tribunal se abocará a la incorporación de las últimas pruebas documentales, preparando el terreno para que la semana próxima comiencen los alegatos finales que definirán el futuro de los acusados.
