Casa Rosada vigila la salida de un buque chileno hacia las Islas Malvinas que reactiva una ruta comercial para favorecer a los colonizadores británicos. Evalúa posibles medidas
La embarcación Danstar tiene previsto partir en noviembre desde Punta Arenas hacia las Islas Malvinas para reactivar una ruta comercial suspendida desde 2011.

El Gobierno de la Nación sigue de cerca los preparativos de la salida del buque comercial chileno Danstar, que tiene previsto viajar desde Punta Arenas hacia las Islas Malvinas durante noviembre.
La operación reabrirá una conexión marítima que permanece suspendida desde 2011 y genera preocupación en las autoridades argentinas por sus posibles implicancias en el reclamo de soberanía sobre el archipiélago.
Casa Rosada mantiene una postura de cautela frente a la iniciativa y, por el momento, no contempla presentar una protesta diplomática formal ante el gobierno chileno de José Antonio Kast.
La intención del Poder Ejecutivo Nacional (PEN), es preservar las relaciones bilaterales y evitar una confrontación que pueda favorecer los intereses británicos en el Atlántico Sur.
Sin embargo, fuentes oficiales señalaron que Argentina no descarta adoptar medidas si se comprueba que la embarcación transporta materiales destinados a actividades económicas que el país considera ilegales en la zona en disputa.
Fecha y objetivo del viaje
De acuerdo con información atribuida a fuentes militares, el contrato para la operación del Danstar ya estaría cerrado y el primer viaje se realizaría entre el 10 y el 15 de noviembre.
El servicio contempla una frecuencia aproximada de un viaje mensual para transportar mercaderías y abastecer a las islas, aunque todavía no existe una confirmación formal del Gobierno argentino sobre el cronograma.
La principal preocupación de las autoridades nacionales no radica únicamente en la reactivación de la ruta comercial, sino en el tipo de mercadería que podría trasladar la embarcación.
En particular, el Gobierno busca determinar si entre los cargamentos podrían incluirse equipamientos o insumos vinculados al proyecto petrolero Sea Lion, desarrollado por las compañías Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration.
Argentina considera ilegales las actividades de exploración y explotación de hidrocarburos realizadas sin su autorización en los espacios marítimos cuya soberanía reclama.
