Brutal golpiza y más de 10 años de acoso: el dramático pedido de justicia de Ayelén
Un festejo familiar de cumpleaños terminó en una pesadilla. Ayelén fue perseguida y atacada en patota por un grupo de mujeres que la hostigan desde hace más de una década. Denuncia inacción de la policía y gravísimas amenazas de muerte.

El pasado sábado, lo que debía ser un almuerzo para celebrar su cumpleaños en la casa de su abuela, se transformó en un violento episodio que dejó a Ayelén con severos traumatismos y un constante terror por su vida. La víctima relata un calvario de violencia, persecución y amenazas perpetrado por la familia Reinaga, un acoso que lleva más de 10 años.
Persecución, emboscada y golpes en patota
El conflicto estalló alrededor de las 14:30 horas, cuando Alejandra Reinaga, vecina de los abuelos de la víctima, comenzó a gritar e insultar desde la vereda, llegando a golpear la motocicleta de Ayelén. Para evitar agresiones, la joven decidió retirarse en la camioneta de su tío. Sin embargo, Alejandra y Ana Paula Reinaga la persiguieron a bordo de una motocicleta a lo largo de varias avenidas hasta llegar al domicilio de la joven. Fue en la puerta de su casa donde se desencadenó el ataque físico: Alejandra interceptó a Ayelén en la puerta, provocando que tropezara y cayera.
Ana Paula le propinó una violenta patada en el pecho y las costillas, con tal fuerza que la víctima golpeó su cabeza contra la camioneta y luego contra el cordón de la vereda.
El ataque continuó en el suelo, perpetrado por cuatro mujeres: Alejandra Reinaga, su madre Emma Reinaga, Ana Paula Reinaga y la madrastra, Julieta López. Ayelén sufrió traumatismos en la cabeza, el rostro, los brazos, las rodillas y hasta una mordedura en su dedo meñique. Debido a la gravedad de los golpes en la cabeza, la víctima tuvo que ser trasladada en ambulancia al Hospital Padilla, donde permaneció en observación. Además, advirtió que por la patada recibida corre el riesgo de que se le encapsulen los implantes de pecho.
La inacción del 911 y la Comisaría 13
Uno de los puntos más alarmantes del relato es la falta de respuesta policial. A pesar de que la víctima y sus familiares llamaron al 911 durante más de 20 minutos mientras estaban refugiados en la camioneta, los efectivos nunca llegaron al lugar para frenar la agresión.
Ayelén radicó la denuncia en la Comisaría 13 durante la madrugada, pero asegura que el personal policial «nunca hizo nada». Según el testimonio de la joven, las agresoras venden drogas, y sugiere que ese es el motivo por el cual operan con impunidad en la zona.
Un historial de hostigamiento y ciberacoso
El ataque del sábado es solo el pico de violencia de un conflicto de larga data. El acoso comenzó hace 18 años por parte de la madre de las agresoras hacia la madre de Ayelén, y luego se trasladó hacia la joven, quien sufre este hostigamiento desde hace más de 10 años.
La víctima relató que ya había realizado denuncias cuando era menor de edad tras sufrir un intento de ataque en su propia escuela. Además de la violencia física, las agresoras mantienen una constante campaña de ciberacoso y amenazas: Publican estados en Facebook y WhatsApp exhibiendo armas de fuego, difundieron fotos íntimas de Ayelén en redes sociales sin su consentimiento y la amenazan constantemente con «desfigurarla, cortarle la cara y destriparla».
El avance judicial y las amenazas de muerte hacia su familia
Actualmente, las agresoras continúan amedrentando a la familia de Ayelén para forzarla a levantar la denuncia, amenazando con apuñalar a su tío o asesinarla a ella. Según consta en la denuncia, Alejandra Reinaga advirtió explícitamente: «Antes de ir presa te voy a matar«.
En el plano legal, el abogado de la víctima confirmó que la causa ingresó a la Unidad Fiscal de Decisión Temprana. Desde la querella solicitarán que el caso sea derivado a la Fiscalía Criminal de Turno dada la brutalidad de las lesiones que presenta el rostro de la víctima. Ante la imposibilidad de solicitar ciertas medidas de coerción con el nuevo código, la defensa adelantó que presentará evidencia contundente para exigir la detención inmediata de las agresoras por el grave daño causado.
Fuente: enterate primero
