Brote de chikungunya en Tucumán: en qué se diferencia con el dengue

Aunque el chikungunya genera dolor articular intenso, el dengue sigue siendo la enfermedad más mortal entre las dos infecciones transmitidas por el Aedes aegypti.
El brote de chikungunya en Tucumán registró un aumento del 60% de los contagios en una semana y ya suma 93 casos confirmsßados, frente a los 36 detectados anteriormente, según informaron autoridades sanitarias provinciales. La mayoría de los pacientes cursa la enfermedad en sus domicilios y no hay personas internadas, mientras que más de la mitad ya recibió el alta médica.
Los contagios se concentran principalmente en el sureste de San Miguel de Tucumán y en El Manantial, aunque en los últimos días comenzaron a detectarse casos aislados en otros sectores de la Capital y del interior. Los diagnósticos fueron posibles a partir de operativos de búsqueda activa casa por casa realizados por equipos sanitarios.
Desde el Ministerio de Salud señalaron que el brote se encuentra contenido, aunque no controlado definitivamente, y advirtieron que la situación podría agravarse si aumentan los contagios en forma masiva. También insistieron en reforzar las medidas de prevención, especialmente tras las lluvias recientes que favorecen la proliferación del mosquito transmisor.
En qué se diferencia el chikungunya del dengue y cuál es más peligroso
El chikungunya y el Dengue se transmiten por el mismo mosquito, el Aedes aegypti, y comparten síntomas iniciales como fiebre alta, dolor corporal, cansancio y dolor de cabeza, por lo que suelen confundirse en los primeros días.
Sin embargo, la principal diferencia es que el chikungunya provoca dolor articular muy intenso, que puede impedir caminar o realizar actividades normales y prolongarse durante semanas o meses. En cambio, el dengue presenta mayor riesgo de complicaciones hemorrágicas y cuadros graves.
Otra diferencia importante es que el dengue suele generar descenso de plaquetas, lo que aumenta el riesgo de sangrado, mientras que en chikungunya esto no es habitual.
En términos de peligrosidad, el dengue es considerado más mortal, especialmente en niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes. El chikungunya rara vez provoca fallecimientos, aunque puede causar dolor articular persistente y afectar la calidad de vida durante períodos prolongados.
Ambas enfermedades no tienen tratamiento antiviral específico, por lo que la prevención sigue siendo la principal herramienta para evitar contagios, mediante el uso de repelente y la eliminación de recipientes con agua donde pueda criarse el mosquito transmisor.
