Avanzan los cambios para agilizar el registro y ampliar el acceso a fitosanitarios en cultivos menores
La Secretaría de Agricultura presentó el nuevo manual de procedimientos que moderniza el sistema de inscripción de productos. La normativa, elaborada junto con SENASA e INTA, apunta a reducir tiempos, costos y ampliar alternativas para legumbres, frutas, hortalizas y otras producciones.

Compartir
La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP) del ministerio de Economía dio a conocer una modificación clave para el entramado agrícola: un nuevo Manual de Procedimientos, Criterios y Alcances para la Autorización e Inscripción de Productos Fitosanitarios, elaborado junto con el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
El anuncio, realizado en una reunión informativa con actores de distintas cadenas productivas, marca un giro hacia un esquema más ágil y adaptado a las necesidades de las economías regionales y de aquellos cultivos que históricamente han contado con menos disponibilidad de herramientas de protección.
El cambio se formaliza a través de la Resolución 458/2025, recientemente actualizada por la Resolución 843/2025, que entrará en vigencia el 5 de enero de 2026
Este marco renovado busca simplificar los procesos de inscripción en el Registro Nacional de Productos Fitosanitarios, un trámite que, durante años, fue señalado por productores y especialistas como uno de los cuellos de botella que demoran el acceso a tecnologías clave.

Un esquema actualizado para el campo
Con la reforma, se espera que los tiempos administrativos se reduzcan y que los costos asociados al proceso se vuelvan más accesibles, especialmente para quienes trabajan con cultivos menores como legumbres, frutas, hortalizas, especias y otras producciones intensivas.
Estos sectores, fundamentales para la diversificación agrícola, suelen enfrentar dificultades para obtener productos autorizados debido a la baja escala relativa de cada cultivo, lo que históricamente limitó el interés de las empresas registrantes.
El SENASA será el organismo responsable de aplicar la nueva estructura procedimental. Para ello, la normativa habilita la creación de grupos de trabajo permanentes que integrarán técnicos del organismo sanitario, especialistas del INTA, universidades, centros de investigación, gobiernos provinciales y organizaciones de productores.
La meta es construir una base científica robusta para autorizar fitosanitarios en más cultivos y desarrollar alternativas de control que respondan a los desafíos sanitarios de cada región.
La presentación del manual reunió a representantes de diversas cadenas agroalimentarias, que participaron del encuentro junto a autoridades de la Secretaría y de los organismos descentralizados.
Según destacaron desde la cartera agropecuaria, esta primera convocatoria abre una etapa de articulación público-privada sostenida, con futuras reuniones para profundizar en la implementación y atender necesidades específicas de los diferentes sectores.
Con una demanda creciente por normativas más claras, ágiles y acordes a la dinámica productiva, la actualización del registro aparece como una señal orientada a fortalecer la competitividad y ampliar el abanico de herramientas disponibles en un segmento clave para el abastecimiento interno y la exportación.
La expectativa es que el nuevo esquema impulse un mejor acceso a tecnologías, favoreciendo tanto a pequeños como a medianos productores que requieren soluciones rápidas y adaptadas a sus cultivos.
