Atlético Tucumán no pudo sostener la ventaja y perdió 3-2 contra Barracas Central
Laméndola y Villa marcaron para el local. Taborda y Orsini, que anotó un doblete, le dieron la victoria al visitante.
En una tarde vibrante y repleta de emociones cambiantes en el estadio Monumental José Fierro, Atlético Tucumán cayó 3 a 2 frente a Barracas Central. En un final no apto para cardíacos, el equipo de Julio César Falcioni parecía rescatar un punto agónico en tiempo cumplido, pero Nicolás Orsini selló su doblete a los 93 minutos para darle los tres puntos al conjunto visitante.
El encuentro comenzó con un trámite parejo y de posesión dividida. Barracas avisó primero a los 15 minutos con una chilena desviada de Norberto Briasco, mientras que el local respondió a los 19’ con un remate de Ramiro Ruiz Rodríguez que exigió la intervención de Marcelo Miño. La paridad se quebró a los 32 del primer tiempo: el fondo del «Guapo» cometió un error en la salida tras un lateral, Leonel Di Plácido envió el centro al corazón del área y Nicolás Laméndola la punteó con justeza para sorprender al arquero y poner el 1-0 con el que se fueron al descanso.
Obligado a cambiar la cara, el entrenador de Barracas, Damián Ayude, pateó el tablero antes de reanudar las acciones y dispuso un triple cambio que terminó torciendo la historia: ingresaron Nicolás Orsini, Enzo Taborda y Agustín Lavezzi. La apuesta le rindió frutos rápidamente. A los 13 minutos del complemento, Taborda capitalizó una de las primeras aproximaciones del visitante para estampar el 1-1.
Atlético sintió el golpe y el elenco porteño no perdonó: a los 30’ del segundo tiempo, Orsini ensayó una media vuelta formidable en el área para vencer a Luis Ingolotti y dar vuelta el marcador en favor del visitante.
Empujado por su gente y con la urgencia del resultado, el Decano se lanzó al ataque en el tramo final. A los 45 minutos del complemento (90’ ST), Maximiliano Villa —que había saltado al campo desde el banco de suplentes— ganó de cabeza para firmar el 2-2 que desató el delirio en las tribunas y parecía garantizar el punto.
Sin embargo, el desenlace guardaba un golpe letal. Apenas tres minutos después, a los 93’, Lavezzi envió un centro preciso al corazón del área y nuevamente apareció Orsini en lo alto para conectar de cabeza y decretar el 3-2 definitivo en favor del «Guapo», silenciando el Monumental y dejando al Decano con las manos vacías en el suspiro final.

