Atlético Tucumán cayó ante Vélez en Liniers y sigue sin ganar de visitante
El «Decano» se adelantó tras un error defensivo, pero Vélez reaccionó rápido con un Braian Romero imparable y terminó imponiéndose 3-1 en el José Amalfitani.

No hay regalo que valga. Atlético Tucumán sumó su decimosegunda presentación a domicilio sin victorias, ante un Vélez Sarsfield que le obsequió la posibilidad de ponerse en ventaja y con una ráfaga de un gran Braian Romero dio vuelta la historia y puso en caja al equipo de Lucas Pusineri.
En realidad, la ilusión del “Decano” en el José Amalfitani se derrumbó como un castillo de naipes en espacio de apenas tres minutos, entre los 36 y los 39. Los hinchas de Vélez se rindieron una vez más “al Braian”. A ese Romero que Marcelo Gallardo descartó en River a fines de 2021 y que en Liniers ha reencontrado un lugar en el mundo.
Asistencia exquisita de Matías Pellegrini, primero, y definición por sobre el cuerpo de Matías Mansilla desde ángulo cerrado. Tremenda doble pared con Tomás Galván para sacudir la red por segunda vez en poco más de 180 segundos. Ambos goles fueron filtraciones por el costado izquierdo “decano”, con responsabilidad adicional de Damián Martínez y Marcelo Ortiz.
Incluso podría haber sido un triplete, porque entre un tanto y el otro hubo otra jugada en la que el ex Argentinos, River e Independiente estuvo a punto de ajusticiar a Mansilla. En minutos, el “Fortín” desenmascaró todos los defectos del conjunto de Pusineri: cuando sus volantes no consiguen contener y sus defensores no hacen pie ante ataques rápidos, con pelota al piso.
Las virtudes exhibidas hasta entonces parecieron desaparecer cual arte de magia (o más bien ese “golpe de fútbol” con Romero como abanderado). La remontada velezana se extendió hasta que los protagonistas se fueron al vestuario. Para fortuna de la visita, los muchachos de los Mellis “perdonaron” un tercer gol que hubiera significado prácticamente un nocaut.
En realidad, un mérito de Atlético, de arranque, fue aguantar los primeros embates de un anfitrión que necesitaba recuperar confianza tras el impacto de la eliminación en Libertadores a manos de Racing. Y mantenerse al acecho para una eventual contra o para aprovechar una pelota parada.
No fue por ahí, sino por el lado de la “generosidad” de sus rivales que logró ponerse arriba en el marcador. Se sabe, la “macana” principal se la mandó el cuestionado Lisandro Magallán (sumó su segundo error grave en dos semanas, tras hacerse expulsar en la ida ante la “Academia”). De alguna manera, también tuvieron participación Emanuel Mammana y -en menor medida- Tomás Marchiori.
Mateo Bajamich aprovechó el “blooper” con el olfato que más de una vez ha brillado por su ausencia. Por un rato, pareció que la noche pintaba a pedir de Atlético, porque Vélez se desconcertó y su exigente público se impacientó. Pero este equipo tiene la impronta de Guillermo. E incluso con las bajas por motivos varios de Imanol Machuca, Maher Carrizo y Jano Gordon se las arregló para buscar por abajo hasta que los goles cayeron por su propio peso.
