Así fue la ceremonia de cierre del féretro del papa Francisco
El rito se realizó de acuerdo al Ordo Exsequiarum Romani Pontificis.

El féretro del papa Francisco finalmente se cerró este viernes a las 20 (horario local) luego de ser expuesto ante más de 250.000 fieles desde el miércoles en la basílica de San Pedro. El rito fue presidido por el cardenal Kevin Farrell, Camarlengo de la Santa Romana Iglesia.
Los cardenales que participaron de la ceremonia
-Giovanni Battista Re, Decano del Colegio Cardenalicio
-Roger Michael Mahony, Cardenal Presbítero
-Dominique Mamberti, Cardenal Protodiácono
-Mauro Gambetti, Arcipreste de la basílica Papal de San Pedro en el Vaticano
-Pietro Parolin, exsecretario de Estado
-Baldassare Reina, vicario general de la diócesis de Roma
-Giovanni Monseñores Edgar Peña Parra, sustituto de la Secretaría de Estado
-Konrad Krajewski, limosnero de Su Santidad
Ilson de Jesus Montanari, vicecamerlengo de la Santa Iglesia Romana
Leonardo Sapienza, regente de la Casa Pontificia
El cierre del féretro
El cierre del ataúd en la basílica de San Pedro es el paso anterior al entierro. Por decisión del propio Jorge Bergoglio, fue un rito más ágil tras elegir que se cancelara la costumbre de los tres ataúdes.
En el caso de los Papas anteriores, el proceso exigía que uno de los féretros, el de madera de ciprés, fuera atado con cintas rojas a las que se les imprimía los sellos de la Cámara Apostólica, de la Prefectura, de las Celebraciones y del Capítulo Vaticano.
En el ataúd se colocará una «bolsa de monedas» acuñadas durante el pontificado, medallas de plata y de bronce que simbolizan los años de servicio. En el féretro se colocará también un tubo metálico que contendrá el acta, redactada por el maestro de ceremonias, que narra la vida del Papa.
Por escrito en el testamento
Desde Vaticano se precisó que todos los gastos relacionados con los arreglos funerarios fueron cubiertos según lo estipulado por el propio Francisco, quien dejó instrucciones precisas para evitar que la financiación recayera sobre la Santa Sede.
“He proporcionado instrucciones pertinentes a Rolandas Makrickas, comisario extraordinario del Capítulo Liberiano, para transferir la suma correspondiente a la basílica Papal de Santa María la Mayor”, dejó escrito en su testamento.
