Alerta en el Chaco salteño: desbordó el río Bermejo y el agua avanza sobre parajes y escuelas
El pico de la corriente ingresó durante la madrugada tras las intensas lluvias registradas en Bolivia. Las autoridades aún evalúan los daños, mientras trabajan con lanchas para asistir y evacuar a las familias damnificadas. En contraste, las defensas del río Pilcomayo resistieron el embate.

El pico de la crecida del río Bermejo llegó esta madrugada al Chaco salteño, golpeando con fuerza a las comunidades criollas y originarias del municipio de Rivadavia Banda Sur.
El descontrol del caudal, producto de las intensas precipitaciones acumuladas durante los últimos días en la cuenca alta de Bolivia, provocó el desborde del Bermejo y afectó directamente a puestos y parajes como San Felipe, Chañaral, La Toma, El Cocal y La Esperanza.
En paralelo, el río Teuquito también experimentó una fuerte crecida, inundando el paraje El Divisadero. Allí se encuentra la escuela Fortín Argentino, que también sufrió el ingreso del agua. De hecho, en el paraje La Toma se repite una de las imágenes más dolorosas de estos temporales: los establecimientos educativos quedando completamente bajo el agua.
Hasta el momento, es difícil cuantificar el impacto real del desborde. Las lluvias persisten en la zona, lo que complica el acceso terrestre de las distintas dependencias estatales que intentan asistir a los damnificados.
Operativos de rescate en marcha
Ante la emergencia, los equipos de asistencia comenzaron a movilizarse por vía fluvial. Durante la mañana, personal de rescate salió en lancha hacia el paraje El Carmencito (cerca de La Unión) para evacuar a Antonia Alzogaray, una mujer de 80 años que ya había tenido que ser rescatada en la anterior inundación del 22 de enero.
La directora de Asistencia Crítica del Ministerio de Desarrollo Social, Gabriela Locuratolo, brindó un panorama de la situación en diálogo con Radio Salta:
«En este momento el río Bermejo está en un descenso momentáneo, pero se esperan ascensos repentinos por las lluvias pronosticadas en Bolivia. Este fin de semana llegó a 4.80 metros a la altura de La Quena (Embarcación)».
La funcionaria detalló que la crecida afectó principalmente a parajes de Rivadavia Banda Sur, La Unión y algunos sectores de Pichanal. Además, se refirió a los operativos de evacuación: «El Centro de Operaciones está conformado desde que comienza la época estival. En estos momentos está saliendo una lancha en La Unión para ver a familias del paraje El Divisadero con posibilidades de evacuación».
No obstante, Locuratolo explicó la complejidad del trabajo en el territorio: «Hay que llegar al lugar y evaluar. A veces el agua ingresa y las familias quedan en un bordo, y no quieren retirarse de allí porque saben que el río como sube, baja rápido. Pero se está trabajando en la posibilidad de evacuación».
Alivio en el norte: las defensas del Pilcomayo resistieron
El escenario en la cuenca del río Pilcomayo trajo algo de tranquilidad. El pico de la crecida se registró durante la madrugada de ayer, alcanzando un nivel máximo de 5,88 metros, para luego comenzar un descenso sostenido.
Las aguas llegaron hasta el borde de las defensas construidas sobre la ruta provincial 54 (a la altura de Misión KM II, en Misión La Paz), pero las obras resistieron el embate con efectividad. Desde el Comité de Emergencia Climática destacaron que, afortunadamente, no se registraron desbordes en ningún sector.
Durante toda la jornada, la Secretaría de Seguridad —a través de Defensa Civil y la Policía de la Provincia— mantuvo un monitoreo constante en zonas críticas del municipio de Santa Victoria Este, como La Curva. Según informaron las autoridades, las obras de escurrimiento de agua y la instalación de alcantarillas cumplieron su función de protección y evitaron que el agua ingresara a Misión La Paz.
La evaluación final del comportamiento del caudal se realizó en la subcomisaría de Santa Victoria Este, en una reunión encabezada por el subjefe de Policía, Walter Toledo; el secretario de Gobierno municipal, Marcos García; y el director de Logística de Defensa Civil, Cristian Ocaña, junto a equipos técnicos y bomberos. /El Tribuno
