Advierten que cada vez hay más jubilados que abandonan sus tratamientos por el costo de los medicamentos
La presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Tucumán advirtió que la suba de los precios y los cambios en las condiciones comerciales golpean tanto a los comercios como al bolsillo de los jubilados.

La combinación entre la caída del consumo y el constante aumento de los medicamentos está generando un escenario asfixiante para el sector farmacéutico de Tucumán. En una entrevista en LV7 (FM 102.7), Verónica Pastoriza, presidenta del Colegio de Farmacéuticos de la provincia, no dudó en calificar la situación actual como «muy mala».
Según detalló la profesional, el sector no está exento de la crisis que afecta al resto de la economía, pero enfrenta agravantes específicos que amenazan la sustentabilidad de los negocios y, consecuentemente, el acceso a la salud de la población. «Hay caídas en las ventas, se estima que el interanual va a ser de un 3%», explicó Pastoriza, quien remarcó que el aumento de costos fijos como salarios, alquileres y servicios golpea duramente a las farmacias.
A este complejo panorama se sumó un factor que redujo aún más los márgenes de ganancia. «A partir de septiembre han cambiado las condiciones comerciales para con las farmacias. Estamos pagando los medicamentos más caros, sin que esto pueda trasladarse porque el precio al público no lo fijan las farmacias, son un precio uniforme a nivel país», advirtió. Esta reducción de la rentabilidad resulta especialmente crítica para las farmacias más pequeñas o aquellas ubicadas en el interior de la provincia, donde «es más difícil todavía mantener esta situación».
Más allá de la rentabilidad comercial, Pastoriza puso el foco en el drama social que observan a diario detrás de los mostradores, especialmente con los adultos mayores y jubilados que dependen de tratamientos crónicos. «Es muy común, hablando de jubilados de PAMI, que llegan al mostrador y te dicen, ‘Fijate cuál tengo con el 100% de descuento, eso lo voy a llevar’. Los que tienen que pagar ya no los llevan», relató. Frente a la imposibilidad de afrontar los costos, muchos pacientes optan por pedir alternativas genéricas más económicas, comprar por blíster en lugar de la caja entera o directamente abandonar sus tratamientos médicos.
La situación se agrava aún más cuando algunos medicamentos dejan de tener cobertura. «Se han dado casos de algunos medicamentos que han pasado de ser de venta bajo receta a ser de venta libre y, en ese caso, ya no tienen cobertura de la Seguridad Social», explicó la profesional.
En cuanto a las posibles soluciones institucionales, Pastoriza adelantó que están trabajando junto a la Cámara de Farmacias para buscar un salvavidas financiero por parte del Estado. En este sentido, plantearon ante las autoridades gubernamentales la posibilidad de modificar el esquema impositivo. «Podría ayudarnos que el pago de Ingresos Brutos tenga alguna mejoría: en vez de pagar sobre el total facturado, que sea sobre la diferencia entre lo comprado y lo facturado», concluyó la referente del sector.
