Adiós al bidet: la nueva tendencia en baños que gana espacio y diseño para este 2026

El clásico bidet de uso tan difundido en la Argentina empezó a desaparecer en los desarrollos edilicios modernos. La practicidad, una necesidad de refuncionalizar el baño, sumar metros y opciones más estéticas lo están dejando de lado. Aunque no fue eliminado completamente, sino que otras soluciones lo reemplazan.
Durante mucho tiempo fue sinónimo de higiene en nuestro país. El bidet comenzó a tener un lugar en los baños de las grandes ciudades argentinas a medida que los departamentos de la segunda mitad del siglo XX comenzaban a edificarse. Pero se dice que ganó fama en Francia, en el período napoleónico, cuando se hizo popular entre nobles, que lo exhibían como símbolo de estatus. Fue en ese entonces que se lo bautizó como “Bidet”, una palabra que en Francia es utilizada para nombrar a un caballo pequeño o un pony y que, en el caso de este artefacto, hace referencia a la posición que la persona adopta en su uso.
Sin embargo, es un artefacto para el que no hay lugar en el baño del futuro. Hasta se lo considera anticuado, poco funcional y no conveniente para espacios reducidos. Los arquitectos concuerdan en que hay que aprovechar al máximo los metros, de manera que la tendencia es buscar cómo reemplazarlo de manera eficiente. El cambio no implica renunciar a la higiene, sino adaptarla a soluciones más discretas, prácticas y sofisticadas.
La opción más popular y económica es instalar una ducha lateral, es decir, un pequeño rociador junto al inodoro que cumple la misma función, pero no ocupa espacio extra. Esta alternativa gana terreno porque su instalación sencilla, suelen tener un diseño minimalista, resulta cómodo en el uso diario y supone un mayor ahorro de agua y reducción del consumo de papel higiénico. Por otra parte, es un aliado para adultos mayores o personas con movilidad reducida.
Los especialistas advierten que el espacio ganado puede utilizarse para muebles de guardado o incluso un lavarropas o, simplemente, para disponer de mayor espacio de circulación, especialmente en baños con escasos metros cuadrados. También es es un aliado para adultos mayores o personas con movilidad reducida
