A 25 años del 11-S: quiénes eran los 19 terroristas de Al Qaeda

El 11 de septiembre de 2001 cambió el mundo para siempre. Diecinueve terroristas de Al Qaeda, divididos en tres equipos de cinco integrantes y un cuarto grupo de cuatro, abordaron como simples pasajeros cuatro vuelos comerciales en los aeropuertos de Logan, en Boston; Dulles, en Washington; y Newark, en Nueva Jersey.
Todos eran árabes, todos integraban la red terrorista liderada por Osama Bin Laden y todos habían sido preparados para una misión suicida. Los aviones tenían como destino la costa oeste de Estados Unidos —tres iban a Los Ángeles y uno a San Francisco—, por lo que transportaban una gran cantidad de combustible.
Poco después de despegar, los grupos tomaron el control de las aeronaves, asesinaron a pilotos y utilizaron los aviones como armas. Dos impactaron contra las Torres Gemelas de Nueva York, otro contra el Pentágono y el cuarto cayó en Pensilvania luego de que los pasajeros intentaran recuperar el control de la nave.
El plan fue ejecutado con precisión, salvo por la rebelión que frustró el último secuestro. En cada equipo había un integrante que había realizado cursos de vuelo en Estados Unidos. Los demás, llamados “los musculosos”, tenían la misión de reducir a la tripulación y a los pasajeros para permitir que los pilotos terroristas se hicieran cargo de los aviones. No necesitaban aprender a aterrizar.
Infografía sobre los atentados del 11 de septiembre.
El jefe del comando era Mohamed el-Amir Awad el Sayed Atta, conocido como Mohamed Atta. Tenía 33 años y era el mayor de los 19 terroristas, cuyas edades oscilaban entre los 21 y los 28 años.
American Airlines 11: despegó de Boston rumbo a Los Ángeles. Atta pilotó el Boeing y lo estrelló a las 8.45.27 contra la Torre Norte del World Trade Center. Murieron los 87 pasajeros y tripulantes, además de los cinco terroristas. Entre las víctimas estaba Berinthia “Berry” Berenson, actriz, fotógrafa y modelo, hermana de Marisa Berenson y viuda del actor Anthony Perkins.
United Airlines 175: también había partido de Boston hacia Los Ángeles. Marwan al-Shehhi lo estrelló contra la Torre Sur a las 9.03.42, apenas 18 minutos después del primer impacto. La imagen de ese choque fue la única transmitida en directo por las cámaras de televisión. Murieron 60 pasajeros y tripulantes, además de los cinco integrantes del comando.
Las Torres Gemelas antes del atentado. Foto: AFP.
American Airlines 77: era un Boeing 757 que salió del aeropuerto Dulles, en Washington, con destino a Los Ángeles. Hani Hanjour lo dirigió contra el Pentágono a las 9.37.44. Murieron 64 personas a bordo y los cinco terroristas; otras 125 personas perdieron la vida dentro del edificio del Departamento de Defensa estadounidense.
United Airlines 93: despegó de Newark rumbo a San Francisco. Ziad Jarrah y sus tres cómplices no pudieron contener la reacción de los pasajeros, que comprendieron que el avión sería usado como arma. La aeronave cayó en Shanksville, Pensilvania. Murieron 44 pasajeros y tripulantes, además de los cuatro secuestradores.
El saldo final de los atentados fue de 2.996 muertos y 24 desaparecidos. Las Torres Gemelas colapsaron entre las 10 y las 10.30 de aquella mañana.
Atta, un ingeniero egipcio nacido en 1968, había estudiado arquitectura en la Universidad de El Cairo. En 1990 llegó a Hamburgo para estudiar en el Instituto de Tecnología y se vinculó con la mezquita al-Quds, conocida por difundir una interpretación extremista del islam sunita.
Allí conoció a Marwan al-Shehhi, a Ziad Jarrah y a Ramzi bin al-Shibb, un yemení señalado como uno de los principales organizadores de los atentados. Bin al-Shibb no consiguió una visa para ingresar a Estados Unidos, por lo que terminó actuando como enlace y coordinador financiero entre los terroristas y los mandos de Al Qaeda. El grupo sería conocido como la “Célula Hamburgo”.
Entre fines de 1999 y comienzos de 2000, Atta conoció a Bin Laden en Afganistán. El líder de Al Qaeda, junto con Khalid Sheikh Mohammed —considerado el autor intelectual de la operación y actualmente detenido en Guantánamo—, reclutó al grupo.
Bin Laden había rechazado años antes un plan para secuestrar diez aviones y atacar objetivos estadounidenses porque lo consideraba impracticable. Pero en 2000 creyó que un ataque de menor escala era posible y encontró en Atta al hombre indicado para coordinarlo.
En marzo de 2000, Atta envió correos electrónicos a más de 31 escuelas de vuelo de Estados Unidos. Consultaba por costos, financiamiento, alojamiento y horas de práctica. La organización terrorista pagaría todo mediante transferencias encubiertas.
Para evitar sospechas, Atta se afeitó la barba, modificó su forma de vestir y dejó de frecuentar mezquitas consideradas extremistas por las autoridades alemanas. Durante los primeros meses de 2001, los integrantes del grupo comenzaron a llegar a Estados Unidos con visas obtenidas en Arabia Saudita.
En el verano boreal de ese año, Atta, Jarrah y Shehhi cruzaron el país en vuelos comerciales para observar las rutinas de las tripulaciones y evaluar la posibilidad de subir a los aviones con armas de pequeño porte.
